marte5
Poeta fiel al portal
Desvaneciendo el tiempo que estoy de pie.
Inmóvil.
Llevándose todo, excepto la agonía.
Incauta percepción del tiempo que se divide.
Alojándose en mi pecho.
No puedo sentir el filo de las espadas que sólo cortan el alma.
Crepitan en mis oídos.
Brillantes.
De lágrimas rojas.
Derramándose en la brisa.
Polillas de alas afiladas que se arremolinan en mi piel.
Segando mis palabras desde la garganta.
Rayos de luz.
Que enmudecen la luz de sol.
Hacen de las llagas en mi piel una lujuria.
De sufrimiento.
Que asfixia cualquier posible consuelo.
O razón.
Sin escudos para resguardo.
Seré una plegaria arrugada.
Que se olvida entre las hojas de libros viejos.
Sólo para recordar.
Que mi nombre.
Es razón para la guerra.
Desvelado de razones que sean ciertas.
Iré.
La lluvia no sanará mis heridas y mendigando.
Iré.
Antes de llegar a recordar.
No se si podré tener la valentía de levantar una espada.
Inmóvil.
Llevándose todo, excepto la agonía.
Incauta percepción del tiempo que se divide.
Alojándose en mi pecho.
No puedo sentir el filo de las espadas que sólo cortan el alma.
Crepitan en mis oídos.
Brillantes.
De lágrimas rojas.
Derramándose en la brisa.
Polillas de alas afiladas que se arremolinan en mi piel.
Segando mis palabras desde la garganta.
Rayos de luz.
Que enmudecen la luz de sol.
Hacen de las llagas en mi piel una lujuria.
De sufrimiento.
Que asfixia cualquier posible consuelo.
O razón.
Sin escudos para resguardo.
Seré una plegaria arrugada.
Que se olvida entre las hojas de libros viejos.
Sólo para recordar.
Que mi nombre.
Es razón para la guerra.
Desvelado de razones que sean ciertas.
Iré.
La lluvia no sanará mis heridas y mendigando.
Iré.
Antes de llegar a recordar.
No se si podré tener la valentía de levantar una espada.