AMANT
Poeta adicto al portal
España: ¡yo te amo!
Bella mujer de alba tez,
ojos grandes y negros
y sonrisa nìvea y divina
que se multiplica
para deleite de mi vista.
España: ¡yo te amo!
porque eres diosa, hada, ninfa,
soñadora y realista,
y te yergues ante mì, atractiva,
exaltada por mi alma
a la que haces sentir
como nunca viva.
España: ¡yo te adoro!
¿No te das cuenta?
¡Còmo quisiera acariciarte!
Mis manos tienen sed de tocarte
asì: nocturna y exhausta
sobre un lecho de flores
o bien activa
y plena de energìa
en el discurrir de tus días.
España: ¡yo te amo!
En ti vierto mis sueños,
mis más íntimos deseos.
Son gloriosos los minutos
que tu rostro, contemplo,
mi princesa europea,
de sacra belleza
y lívida faz
enjoyada de ónices negros.
España: ¡yo te amo!
¿Acaso no lo sientes?
Es mi amor, por ti, intenso y eterno.
Sí, mi vida,
porque mi corazón
está imantado al tuyo,
y mis labios a tus labios.
Tú, me buscas, yo te anhelo,
Tú, eres bellìsima,
tanto que Neruda,
tenerte por musa,
hubiese deseado,
yo, soy sólo quien te admira.
España: ¡yo te amo!
Tú, hermosa mujer
que apareciste un día,
en esa red mitad realidad,
mitad fantasía:
tú eres España para mí.
Bella mujer de alba tez,
ojos grandes y negros
y sonrisa nìvea y divina
que se multiplica
para deleite de mi vista.
España: ¡yo te amo!
porque eres diosa, hada, ninfa,
soñadora y realista,
y te yergues ante mì, atractiva,
exaltada por mi alma
a la que haces sentir
como nunca viva.
España: ¡yo te adoro!
¿No te das cuenta?
¡Còmo quisiera acariciarte!
Mis manos tienen sed de tocarte
asì: nocturna y exhausta
sobre un lecho de flores
o bien activa
y plena de energìa
en el discurrir de tus días.
España: ¡yo te amo!
En ti vierto mis sueños,
mis más íntimos deseos.
Son gloriosos los minutos
que tu rostro, contemplo,
mi princesa europea,
de sacra belleza
y lívida faz
enjoyada de ónices negros.
España: ¡yo te amo!
¿Acaso no lo sientes?
Es mi amor, por ti, intenso y eterno.
Sí, mi vida,
porque mi corazón
está imantado al tuyo,
y mis labios a tus labios.
Tú, me buscas, yo te anhelo,
Tú, eres bellìsima,
tanto que Neruda,
tenerte por musa,
hubiese deseado,
yo, soy sólo quien te admira.
España: ¡yo te amo!
Tú, hermosa mujer
que apareciste un día,
en esa red mitad realidad,
mitad fantasía:
tú eres España para mí.
::