Nommo
Poeta veterano en el portal
Encontré la senda que conduce a ti.
Discurrí por ella, a trompicones.
A trancas y barrancas. Pero los niños se asomaban a sus balcones.
Entendí que hay huellas en el camino de la Humanidad, que son imborrables.
Siempre, los rostros infantiles. Sus vítores, y ánimos.
Me recibiste con un ramo de estrellas, que parecían flores.
Vi en tus ojos de esmeralda, dos rubíes.
En tus dientes de marfil, el brillo del nácar.
Te fui a montar con delicadeza, estimulado por la idea de competir en el Rally París-Dakar.
¡ Contigo ! ¡ Junto a ti ! Yegua del hidro-pedal; caracol gigante de los coches de choque...
Ámbar prehistórico que encerró al mosquito.
Tarántula peluda que comparte habitación en el castillo de arena, con la rana.
Pez-espada veloz que se hinca en un rosco salva-vidas.
Oso panda que mastica una caña de bambú, y luego, yergue un dedo pulgar y guiña un ojo.
Discurrí por ella, a trompicones.
A trancas y barrancas. Pero los niños se asomaban a sus balcones.
Entendí que hay huellas en el camino de la Humanidad, que son imborrables.
Siempre, los rostros infantiles. Sus vítores, y ánimos.
Me recibiste con un ramo de estrellas, que parecían flores.
Vi en tus ojos de esmeralda, dos rubíes.
En tus dientes de marfil, el brillo del nácar.
Te fui a montar con delicadeza, estimulado por la idea de competir en el Rally París-Dakar.
¡ Contigo ! ¡ Junto a ti ! Yegua del hidro-pedal; caracol gigante de los coches de choque...
Ámbar prehistórico que encerró al mosquito.
Tarántula peluda que comparte habitación en el castillo de arena, con la rana.
Pez-espada veloz que se hinca en un rosco salva-vidas.
Oso panda que mastica una caña de bambú, y luego, yergue un dedo pulgar y guiña un ojo.
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