Gene Gab
Poeta recién llegado
Quiero decirte que el tiempo se acaba, que la vida se me va mirando el reloj en espera.
Y es que hago tiempo mientras regresas, en mi fe, regresas...
Te explico, poco a poco se ha ido moldeando mi carácter y mis defectos.
Y aunque no he dormido mi orgullo, lo he dado por muerto.
Mis manos ya están frías de tanto anhelar de nuevo las tuyas.
No sabía que la distancia dolía tanto hasta que miré el vacío que había en mi pecho, no sabía que era tan grande el lugar que habías creado.
Incluso, no sabía que seguías aquí aunque se sienta tu ausencia.
No sabía que existía un océano en mis ojos, uno que no deja de crecer desde que te fuiste, uno que hace estragos por las noches, uno que se hace infinito mientras no estás.
Te debía tanto amor, que decirlo no salda esta deuda.
Te debía tanto amor, que no demostrarlo fue mi acto más cobarde.
Te digo cariño, se hace tarde.
El tiempo se va, las ganas se van, la vida se va y el recuerdo de lo fuimos se va junto a ti.
Lo más cierto es que tal vez ya no hay más espacio para otra página, ya no hay más tinta en el tintero, ya no hay otro final que no sea este donde tú y yo nos esperamos y decidimos nunca vernos.
Y es que hago tiempo mientras regresas, en mi fe, regresas...
Te explico, poco a poco se ha ido moldeando mi carácter y mis defectos.
Y aunque no he dormido mi orgullo, lo he dado por muerto.
Mis manos ya están frías de tanto anhelar de nuevo las tuyas.
No sabía que la distancia dolía tanto hasta que miré el vacío que había en mi pecho, no sabía que era tan grande el lugar que habías creado.
Incluso, no sabía que seguías aquí aunque se sienta tu ausencia.
No sabía que existía un océano en mis ojos, uno que no deja de crecer desde que te fuiste, uno que hace estragos por las noches, uno que se hace infinito mientras no estás.
Te debía tanto amor, que decirlo no salda esta deuda.
Te debía tanto amor, que no demostrarlo fue mi acto más cobarde.
Te digo cariño, se hace tarde.
El tiempo se va, las ganas se van, la vida se va y el recuerdo de lo fuimos se va junto a ti.
Lo más cierto es que tal vez ya no hay más espacio para otra página, ya no hay más tinta en el tintero, ya no hay otro final que no sea este donde tú y yo nos esperamos y decidimos nunca vernos.