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Espérame en Calma

Eduardo Morguenstern

Poeta que considera el portal su segunda casa
ESPERAME EN CALMA.

Espérame un instante, sé paciente,
espérame otro tiempo, no te inquietes,
no despreciemos el tiempo de esperar
que no es “perder tiempo” sencillamente...

aprender a esperar y estar “despierto”
no sé si es estar fuera del tiempo
-porque eso sería estar en lo eterno-
o es graduar el efecto en mí del Tiempo,
(Kronos = el “tiempo del reloj”
y Kairós = el tiempo interno).

En medio de su batahola
Infernal lo cotidiano nos aliena
y nos expulsa de nosotros mismos.

Los viejos pescadores me enseñaron
cuando niño paseaba por el río
que si nadando me atrapaba un remolino
no luchara por salir, más bien tranquilo
tomara aire suficiente y dejándome arrastrar
por el vórtice hacia el fondo del río
podría nadando por debajo
escapar de su ímpetu centrífugo.

Creo que en el ojo del huracán hay un reposo
calmo, como en lo profundo de mí mismo,
y que ahí debo esperar, sin producciones
que entorpezcan el devenir del tiempo mismo.
Leí un poema de T. S. Elliot que transcribo:

“El Arte de Esperar.
Le dije a mi alma, aquiétate, y espera sin desear
porque el deseo sería deseo de lo incorrecto;
Espera sin amor
porque el amor sería amor por lo incorrecto;
Sin embargo hay fe
pero la fe y el amor y el deseo
están todos en la espera;
Espera sin pensamientos,
porque no estás listo para el pensamiento;
Así la oscuridad será la luz
y en la quietud la danza.”

Te decía, esperar para mí no es lo pasivo,
Es estar preparado, disponible,
a pesar de la mente tan inquieta
que disfruta del pensar porque sí,
como un animal que salta y corretea
libremente y sin metas,

pensamientos errantes sin ideas
definidas, algo inconexas...
La mente odia la quietud,
distraída y flotante se pasea...

Esperar disfrutando de la calma,
pasear relajado en la avenida
entre los plácidos árboles del alma
en los jardines interiores y oír las aguas
que de sus fuentes manan cristalinas....

Esperar, tomar conciencia de los ritmos
del aire que se exhala y que se inspira,
reparando feliz en los latidos
con que el gozoso corazón rima mi Vida.

Esperar tranquilamente, hay mucho tiempo,
estando libre de deseos y pensamientos,
esperar meditando, conectado,
sin el ansioso cavilar, estando adentro,

permitiendo que fluyan los instantes
uno tras otro como caen las gotas de rocío
de las hojas al sol cuando amanece,
Esperando esperaré mudo y tranquilo,

absorto en el silencio de mis quedos
patios del alma en la alborada
o en sus crepúsculos vernales con los trinos
de los ociosos ruiseñores, compañeros...

EDUARDO MORGUENSTERN
 
Con gran paciencia he leído estos versos que han cautivado mis sentidos, disfrutando el bello paisaje la armoniosa cadencia de tus letras, la música de fondo que arrulla la lectura, como lo es esa caída del rocío, el río con su murmullo, desarrollo escénico perfecto, todas imágenes capaces de transportar la mente y el alma hasta ese maravilloso entorno de tus letras.

El don de la espera y la paciencia quizá no son mis aliadas, soy desesperada y si voy a reunirme con alguien y no llega a la hora acordada, asumo que no viene y me voy, sólo espero a mi madre, sinembargo esa espera que plasmas de esa forma me parece maravillosa, sólo es cosa de como lo veamos, así que algo nuevo he aprendido con tus exquisitos versos

Un gusto haberte leído y te dejo junto a mis cariños un cielo de pacientes estrellas
 
Gracias amorosa Ligia por tu comentario!
Sin embargo, ahora, al releerlo, lo encuentro extenso y redundante. Podía haberlo dicho con muchas menos palabras, para no abusar de la paciencia del que lee, a veces parece más prosa que intenta rimas que poema.
Tendré que ser también paciente al esperar ir mejorando. Dibujar ideas cada vez más brevemente.
Cariños.
EDUARDO.
 
Sencillamente delicia de letras, esperar en calma, tranquilos, aquietando pensamientos, conectados con la energía, conectados con la esencia, meditación profunda. Uff simplemente maravilloso.
me encantó Eduardo.
besitos de luz y estrellas:)
 
Sencillamente delicia de letras, esperar en calma, tranquilos, aquietando pensamientos, conectados con la energía, conectados con la esencia, meditación profunda. Uff simplemente maravilloso.
me encantó Eduardo.
besitos de luz y estrellas:)


Gracias, Dulce Adriana por tu comentario! Gracias por los besos y estrellas!!:::lengua1:::
 
En esa conexión mente-cuerpo, nos pasa que algunas veces nos tomamos la vida tan de prisa y olvídamos que "vivir" es una ciencia...la más intrínseca y maravillosa. Esperar...este poema me recuerda a los sabios, ellos tienen el don de observar el entorno y esperar con la paciencia infinita que los cobija...(ah, si todos aprendíesemos de ellos)...un poco de sabiduría no nos viene nada mal. Gracias Eduardo por la reflexión implícita en tu poesía. Este abrazito inmenso hasta la Pampa con el cariño y la admiración de esta Colombiana...!
 
Es una lección de vida, un versar con sabiduría, un trancurrirse alerta, con paciencia y con Poesía.
Mis aplausos, estrellas y un beso para ti,:::hug:::
 
ESPERAME EN CALMA.

Espérame un instante, sé paciente,
espérame otro tiempo, no te inquietes,
no despreciemos el tiempo de esperar
que no es “perder tiempo” sencillamente...

aprender a esperar y estar “despierto”
no sé si es estar fuera del tiempo
-porque eso sería estar en lo eterno-
o es graduar el efecto en mí del Tiempo,
(Kronos = el “tiempo del reloj”
y Kairós = el tiempo interno).

En medio de su batahola
Infernal lo cotidiano nos aliena
y nos expulsa de nosotros mismos.

Los viejos pescadores me enseñaron
cuando niño paseaba por el río
que si nadando me atrapaba un remolino
no luchara por salir, más bien tranquilo
tomara aire suficiente y dejándome arrastrar
por el vórtice hacia el fondo del río
podría nadando por debajo
escapar de su ímpetu centrífugo.

Creo que en el ojo del huracán hay un reposo
calmo, como en lo profundo de mí mismo,
y que ahí debo esperar, sin producciones
que entorpezcan el devenir del tiempo mismo.
Leí un poema de T. S. Elliot que transcribo:

“El Arte de Esperar.
Le dije a mi alma, aquiétate, y espera sin desear
porque el deseo sería deseo de lo incorrecto;
Espera sin amor
porque el amor sería amor por lo incorrecto;
Sin embargo hay fe
pero la fe y el amor y el deseo
están todos en la espera;
Espera sin pensamientos,
porque no estás listo para el pensamiento;
Así la oscuridad será la luz
y en la quietud la danza.”

Te decía, esperar para mí no es lo pasivo,
Es estar preparado, disponible,
a pesar de la mente tan inquieta
que disfruta del pensar porque sí,
como un animal que salta y corretea
libremente y sin metas,

pensamientos errantes sin ideas
definidas, algo inconexas...
La mente odia la quietud,
distraída y flotante se pasea...

Esperar disfrutando de la calma,
pasear relajado en la avenida
entre los plácidos árboles del alma
en los jardines interiores y oír las aguas
que de sus fuentes manan cristalinas....

Esperar, tomar conciencia de los ritmos
del aire que se exhala y que se inspira,
reparando feliz en los latidos
con que el gozoso corazón rima mi Vida.

Esperar tranquilamente, hay mucho tiempo,
estando libre de deseos y pensamientos,
esperar meditando, conectado,
sin el ansioso cavilar, estando adentro,

permitiendo que fluyan los instantes
uno tras otro como caen las gotas de rocío
de las hojas al sol cuando amanece,
Esperando esperaré mudo y tranquilo,

absorto en el silencio de mis quedos
patios del alma en la alborada
o en sus crepúsculos vernales con los trinos
de los ociosos ruiseñores, compañeros...

EDUARDO MORGUENSTERN

No todo se puede esperar con calma, por ejemplo al igual que Ligia no espero a quién no llega a la hora,no espero que el dinero o el trabajo llegue a la casa, pero sí espere toda mi vida con calma que el amor llegará a mi vida y no viví las ilusiones de los demás ya que significa perder la calma y sufrir por nada. Buen poema , espero que les sirva a todos los que viven ilusiones pensando que es el amor. Un abrazo amigo
 
Buena poesía para la espera de un domingo como este de lluvia interrumpida, de silencio ciertamente conectado al alma. Gracias por compartir estos versos poeta.
 
En medio de su batahola
Infernal lo cotidiano nos aliena
y nos expulsa de nosotros mismos.


Eduardo... muy buenas imagenes... ¡Grande Gurú! En paralelo me haces acordar a J.J. Benítez en no me acuerdo que libro... ¡Basta! ¿Para que luchas! ¡detente!... desde el principio de los tiempos... ¡ya estas condenado! ... para toda eternidad... estas condenado a ser feliz... Así tambien en este Espérame en calma... encuéntrate... Muy interesante, muy ameno... muy, muy... Un gran abrazo y mis deseos de que la inspiracion te acompañe siempre, siempre.... SIEMPRE.


ferdorta
 
Buen ensayo de la espera, pero que difícil... un placer pasar amigo . Besitos y estrellas.

ESPERAME EN CALMA.

Espérame un instante, sé paciente,
espérame otro tiempo, no te inquietes,
no despreciemos el tiempo de esperar
que no es “perder tiempo” sencillamente...

aprender a esperar y estar “despierto”
no sé si es estar fuera del tiempo
-porque eso sería estar en lo eterno-
o es graduar el efecto en mí del Tiempo,
(Kronos = el “tiempo del reloj”
y Kairós = el tiempo interno).

En medio de su batahola
Infernal lo cotidiano nos aliena
y nos expulsa de nosotros mismos.

Los viejos pescadores me enseñaron
cuando niño paseaba por el río
que si nadando me atrapaba un remolino
no luchara por salir, más bien tranquilo
tomara aire suficiente y dejándome arrastrar
por el vórtice hacia el fondo del río
podría nadando por debajo
escapar de su ímpetu centrífugo.

Creo que en el ojo del huracán hay un reposo
calmo, como en lo profundo de mí mismo,
y que ahí debo esperar, sin producciones
que entorpezcan el devenir del tiempo mismo.
Leí un poema de T. S. Elliot que transcribo:

“El Arte de Esperar.
Le dije a mi alma, aquiétate, y espera sin desear
porque el deseo sería deseo de lo incorrecto;
Espera sin amor
porque el amor sería amor por lo incorrecto;
Sin embargo hay fe
pero la fe y el amor y el deseo
están todos en la espera;
Espera sin pensamientos,
porque no estás listo para el pensamiento;
Así la oscuridad será la luz
y en la quietud la danza.”

Te decía, esperar para mí no es lo pasivo,
Es estar preparado, disponible,
a pesar de la mente tan inquieta
que disfruta del pensar porque sí,
como un animal que salta y corretea
libremente y sin metas,

pensamientos errantes sin ideas
definidas, algo inconexas...
La mente odia la quietud,
distraída y flotante se pasea...

Esperar disfrutando de la calma,
pasear relajado en la avenida
entre los plácidos árboles del alma
en los jardines interiores y oír las aguas
que de sus fuentes manan cristalinas....

Esperar, tomar conciencia de los ritmos
del aire que se exhala y que se inspira,
reparando feliz en los latidos
con que el gozoso corazón rima mi Vida.

Esperar tranquilamente, hay mucho tiempo,
estando libre de deseos y pensamientos,
esperar meditando, conectado,
sin el ansioso cavilar, estando adentro,

permitiendo que fluyan los instantes
uno tras otro como caen las gotas de rocío
de las hojas al sol cuando amanece,
Esperando esperaré mudo y tranquilo,

absorto en el silencio de mis quedos
patios del alma en la alborada
o en sus crepúsculos vernales con los trinos
de los ociosos ruiseñores, compañeros...

EDUARDO MORGUENSTERN
 
Las ideas y los pensamientos si son verdaderas y son sinceros, dejándose llevar por las aguas de hermosas narrativas, terminan desembocando en las mentes que lo quieran recoger, sigue tu inspiración y no otra opinión,
Profundos y hermosos versos, amigo Eduardo.
 
ESPERAME EN CALMA.

Espérame un instante, sé paciente,
espérame otro tiempo, no te inquietes,
no despreciemos el tiempo de esperar
que no es “perder tiempo” sencillamente...

aprender a esperar y estar “despierto”
no sé si es estar fuera del tiempo
-porque eso sería estar en lo eterno-
o es graduar el efecto en mí del Tiempo,
(Kronos = el “tiempo del reloj”
y Kairós = el tiempo interno).

En medio de su batahola
Infernal lo cotidiano nos aliena
y nos expulsa de nosotros mismos.

Los viejos pescadores me enseñaron
cuando niño paseaba por el río
que si nadando me atrapaba un remolino
no luchara por salir, más bien tranquilo
tomara aire suficiente y dejándome arrastrar
por el vórtice hacia el fondo del río
podría nadando por debajo
escapar de su ímpetu centrífugo.

Creo que en el ojo del huracán hay un reposo
calmo, como en lo profundo de mí mismo,
y que ahí debo esperar, sin producciones
que entorpezcan el devenir del tiempo mismo.
Leí un poema de T. S. Elliot que transcribo:

“El Arte de Esperar.
Le dije a mi alma, aquiétate, y espera sin desear
porque el deseo sería deseo de lo incorrecto;
Espera sin amor
porque el amor sería amor por lo incorrecto;
Sin embargo hay fe
pero la fe y el amor y el deseo
están todos en la espera;
Espera sin pensamientos,
porque no estás listo para el pensamiento;
Así la oscuridad será la luz
y en la quietud la danza.”

Te decía, esperar para mí no es lo pasivo,
Es estar preparado, disponible,
a pesar de la mente tan inquieta
que disfruta del pensar porque sí,
como un animal que salta y corretea
libremente y sin metas,

pensamientos errantes sin ideas
definidas, algo inconexas...
La mente odia la quietud,
distraída y flotante se pasea...

Esperar disfrutando de la calma,
pasear relajado en la avenida
entre los plácidos árboles del alma
en los jardines interiores y oír las aguas
que de sus fuentes manan cristalinas....

Esperar, tomar conciencia de los ritmos
del aire que se exhala y que se inspira,
reparando feliz en los latidos
con que el gozoso corazón rima mi Vida.

Esperar tranquilamente, hay mucho tiempo,
estando libre de deseos y pensamientos,
esperar meditando, conectado,
sin el ansioso cavilar, estando adentro,

permitiendo que fluyan los instantes
uno tras otro como caen las gotas de rocío
de las hojas al sol cuando amanece,
Esperando esperaré mudo y tranquilo,

absorto en el silencio de mis quedos
patios del alma en la alborada
o en sus crepúsculos vernales con los trinos
de los ociosos ruiseñores, compañeros...

EDUARDO MORGUENSTERN



Maravilloso! Toda una muestra de lo que es el arte, imágenes de un despliegue simplemente demencial, me encantó el ritmo y ese susurrito que encontré al recorrerle, un placer pasar, besitos envueltos en poesía

Lau
 
Hola Eduardo, "la mente odia la quietud, distrida y flotante se pasea", esa persona a la que le dices que te espere, debe ser muy paciente y tolerante, observadora de sus procesos mentales, pues los domina para la espera en calma. Me ubiqué en algunos de tus versos. Saludos y estrellas.
¡SONRIE!
 
ESPERAME EN CALMA.

Espérame un instante, sé paciente,
espérame otro tiempo, no te inquietes,
no despreciemos el tiempo de esperar
que no es “perder tiempo” sencillamente...

aprender a esperar y estar “despierto”
no sé si es estar fuera del tiempo
-porque eso sería estar en lo eterno-
o es graduar el efecto en mí del Tiempo,
(Kronos = el “tiempo del reloj”
y Kairós = el tiempo interno).

En medio de su batahola
Infernal lo cotidiano nos aliena
y nos expulsa de nosotros mismos.

Los viejos pescadores me enseñaron
cuando niño paseaba por el río
que si nadando me atrapaba un remolino
no luchara por salir, más bien tranquilo
tomara aire suficiente y dejándome arrastrar
por el vórtice hacia el fondo del río
podría nadando por debajo
escapar de su ímpetu centrífugo.

Creo que en el ojo del huracán hay un reposo
calmo, como en lo profundo de mí mismo,
y que ahí debo esperar, sin producciones
que entorpezcan el devenir del tiempo mismo.
Leí un poema de T. S. Elliot que transcribo:

“El Arte de Esperar.
Le dije a mi alma, aquiétate, y espera sin desear
porque el deseo sería deseo de lo incorrecto;
Espera sin amor
porque el amor sería amor por lo incorrecto;
Sin embargo hay fe
pero la fe y el amor y el deseo
están todos en la espera;
Espera sin pensamientos,
porque no estás listo para el pensamiento;
Así la oscuridad será la luz
y en la quietud la danza.”

Te decía, esperar para mí no es lo pasivo,
Es estar preparado, disponible,
a pesar de la mente tan inquieta
que disfruta del pensar porque sí,
como un animal que salta y corretea
libremente y sin metas,

pensamientos errantes sin ideas
definidas, algo inconexas...
La mente odia la quietud,
distraída y flotante se pasea...

Esperar disfrutando de la calma,
pasear relajado en la avenida
entre los plácidos árboles del alma
en los jardines interiores y oír las aguas
que de sus fuentes manan cristalinas....

Esperar, tomar conciencia de los ritmos
del aire que se exhala y que se inspira,
reparando feliz en los latidos
con que el gozoso corazón rima mi Vida.

Esperar tranquilamente, hay mucho tiempo,
estando libre de deseos y pensamientos,
esperar meditando, conectado,
sin el ansioso cavilar, estando adentro,

permitiendo que fluyan los instantes
uno tras otro como caen las gotas de rocío
de las hojas al sol cuando amanece,
Esperando esperaré mudo y tranquilo,

absorto en el silencio de mis quedos
patios del alma en la alborada
o en sus crepúsculos vernales con los trinos
de los ociosos ruiseñores, compañeros...

EDUARDO MORGUENSTERN
la espera no es mi amiga, pero el poema es muy halagador, grato leerle
 

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