eduardocarpio
Poeta adicto al portal
ESPERAN LUMINOSAS
Si la luz no agotase primaveras hermosas,
algún día serían extrañas fantasías
y, aunque, pávidas lustren, y por afán impías,
pues el vivir fatiga hasta que lo reposas.
Y mis horas perdidas se fueran silenciosas,
que morir no requiere redimirse de frías
sombras, ni vanaglorias que vertebran los días
con eternas miradas, dolidas o gozosas.
Las brasas de los ojos, las manos sustanciosas
dispusieron pasiones y cuantas energías;
si mérito es vivirlas nunca perlas tardías
ya confieso, primero, declararlas preciosas.
Mármoles, oros, sedas, alamedas frondosas,
sirenas sin escamas, amenas compañías,
detalles medulares, el mar de las bahías,...
Momentos de mí mismo, los sacos con mis cosas.
Y se irán algún día las voces y las rosas,
algunas, para siempre, solemnes cobardías;
al norte, aquí, te anhela aquel a quien querías
en altas madrugadas que esperan luminosas.
eduardocarpio
5 de noviembre de 2013
In memóriam. Luis Cernuda muere en México D.F el 5 noviembre de 1963. Hace 50 años. Quién sino supo dotar a la poesía de su esencia más intima y cierta, de una calidad excepcional. No quisiera que las excepciones existiesen que no habrá tal, dada mi limitada capacidad, pero confieso que he leído y sé que una voz, la suya, desde entonces y por encima de todo, es bella, profunda, universal, triste y desolada muchas veces, tras las de Antonio Machado y Juan Ramón... Aunque a decir verdad, tampoco lo he leído todo y, además, suelo equivocarme.
Si la luz no agotase primaveras hermosas,
algún día serían extrañas fantasías
y, aunque, pávidas lustren, y por afán impías,
pues el vivir fatiga hasta que lo reposas.
Y mis horas perdidas se fueran silenciosas,
que morir no requiere redimirse de frías
sombras, ni vanaglorias que vertebran los días
con eternas miradas, dolidas o gozosas.
Las brasas de los ojos, las manos sustanciosas
dispusieron pasiones y cuantas energías;
si mérito es vivirlas nunca perlas tardías
ya confieso, primero, declararlas preciosas.
Mármoles, oros, sedas, alamedas frondosas,
sirenas sin escamas, amenas compañías,
detalles medulares, el mar de las bahías,...
Momentos de mí mismo, los sacos con mis cosas.
Y se irán algún día las voces y las rosas,
algunas, para siempre, solemnes cobardías;
al norte, aquí, te anhela aquel a quien querías
en altas madrugadas que esperan luminosas.
eduardocarpio
5 de noviembre de 2013
In memóriam. Luis Cernuda muere en México D.F el 5 noviembre de 1963. Hace 50 años. Quién sino supo dotar a la poesía de su esencia más intima y cierta, de una calidad excepcional. No quisiera que las excepciones existiesen que no habrá tal, dada mi limitada capacidad, pero confieso que he leído y sé que una voz, la suya, desde entonces y por encima de todo, es bella, profunda, universal, triste y desolada muchas veces, tras las de Antonio Machado y Juan Ramón... Aunque a decir verdad, tampoco lo he leído todo y, además, suelo equivocarme.