Cuando el bajo cielo pesa como un muro
nuestro espiritú gime víctima del miedo,
cuando el lejano horizonte se vuelve oscuro
y el día se sume en un triste imperio,
yo; con mi leve aleteo vuelo sobre esta esfera,
portando mi mágico elixir que; aunque tímido,
ayuda a los individuos que nada más esperan
ocultos en de su tristeza su gran nido.
Pero un alba perdí mi bello trabajo,
cuando el ser humano rechazó mi ayuda,
perdí mi vuelo; comparable ahora con el de un grajo,
y fui arrojada; como la inocencia, a la basura.
Sigue habiendo humanos que creen en mi poder,
pero ya de nada sirve, pues se ha desatado
la putrefacta esencia de nuestro ser,
la falta de interés en el hermano.
Y yo; sola, en el vacio llorando,
buscando una razón para existir,
la esperanza que andan buscando
se acaba de extinguir...
nuestro espiritú gime víctima del miedo,
cuando el lejano horizonte se vuelve oscuro
y el día se sume en un triste imperio,
yo; con mi leve aleteo vuelo sobre esta esfera,
portando mi mágico elixir que; aunque tímido,
ayuda a los individuos que nada más esperan
ocultos en de su tristeza su gran nido.
Pero un alba perdí mi bello trabajo,
cuando el ser humano rechazó mi ayuda,
perdí mi vuelo; comparable ahora con el de un grajo,
y fui arrojada; como la inocencia, a la basura.
Sigue habiendo humanos que creen en mi poder,
pero ya de nada sirve, pues se ha desatado
la putrefacta esencia de nuestro ser,
la falta de interés en el hermano.
Y yo; sola, en el vacio llorando,
buscando una razón para existir,
la esperanza que andan buscando
se acaba de extinguir...
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