winamitta
Poeta recién llegado
Esperanza, ya no me queda más,
y es que mas puedo esperar
si tu mirada ya no me ve más.
Como crear una ilusión en
un sueño maleducado, atroz
y obsesivamente pesado que me creí.
Como poder intentar nuevamente
es momento de despertar aún
siendo contra esta voluntad soñadora,
despertar a un molesto y arbitrario caos
que es en este momento la única realidad.
Y es que quiero volver a mirar tu cara
y ocultar tras de mí esa ansiedad
de poder colgarme en tus labios
delgados y opacos que me vuelcan
hacia un deseo feroz y voraz.
Necesito una vez más besar tu cuello
desvaneciendo cada huella plasmada.
Ir desintegrando cualquier idea formada
descubriendo la palidez de tu piel
formando surcos tras mis manos
inquebrantables para tus suspiros.
Sentir convulsionar tu corazón
tras despojar tu alma de cualquier barrera
impuesta por el miedo y el dolor.
Calcinar los deseos que brotan de tu piel
la efervescencia que se crea en tu boca
y la lujuria con que tus ojos resplandecen.
Morder el tiempo y desgarrarlo
hasta solo conseguir escuchar tu latir.
Esos son los deseos que brotan cada vez,
cada momento que quiero partir
dejar esta espera agotadora a un lado
y continuar con un andar lento y desidido.
Por que aún espero, me lo he de preguntar,
por que aún sueño que tus ojos me miraran
a lo lejos de entre la multitud,
tu mirada me observará y volveré
a estar entre tus brazos absorbentes
deslizando mis labios por tu piel
marcando el surco de tu espalda.
y es que mas puedo esperar
si tu mirada ya no me ve más.
Como crear una ilusión en
un sueño maleducado, atroz
y obsesivamente pesado que me creí.
Como poder intentar nuevamente
es momento de despertar aún
siendo contra esta voluntad soñadora,
despertar a un molesto y arbitrario caos
que es en este momento la única realidad.
Y es que quiero volver a mirar tu cara
y ocultar tras de mí esa ansiedad
de poder colgarme en tus labios
delgados y opacos que me vuelcan
hacia un deseo feroz y voraz.
Necesito una vez más besar tu cuello
desvaneciendo cada huella plasmada.
Ir desintegrando cualquier idea formada
descubriendo la palidez de tu piel
formando surcos tras mis manos
inquebrantables para tus suspiros.
Sentir convulsionar tu corazón
tras despojar tu alma de cualquier barrera
impuesta por el miedo y el dolor.
Calcinar los deseos que brotan de tu piel
la efervescencia que se crea en tu boca
y la lujuria con que tus ojos resplandecen.
Morder el tiempo y desgarrarlo
hasta solo conseguir escuchar tu latir.
Esos son los deseos que brotan cada vez,
cada momento que quiero partir
dejar esta espera agotadora a un lado
y continuar con un andar lento y desidido.
Por que aún espero, me lo he de preguntar,
por que aún sueño que tus ojos me miraran
a lo lejos de entre la multitud,
tu mirada me observará y volveré
a estar entre tus brazos absorbentes
deslizando mis labios por tu piel
marcando el surco de tu espalda.