Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Partí del muelle en que me encontraba.
Inflamable se encendieron mis venas.
El ardor quemó mis besos.
En torrentes de sinsabores
se convirtieron mis recuerdos.
Me enrumbé en la barca del adiós
y deje el puerto que tanto amaba.
Hoy solo soy bote meciéndose en el horizonte.
No sé a donde me remonte.
No sé si volveré al atracadero
donde dejé mis besos.
Mis lamentos hoy son brotes
de una lágrima que no se seca.
¿Volveré al puerto? ... No.
No mientras esté viva la tormenta.
Anclaré el timón a la mar profunda
esperando su ansiado sosiego.
Mientras no vea el sol salir
no volveré a mi puerto.