Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esperé...
amordazando la realidad con una promesa,
con el hambre de insignia en mi cabeza,
con las horas doradas que me enceguecían.
Yo esperé.
Fui vicario "del nosotros",
y el mundo se estremecía en las entrañas
cuando en tu nombre, mil nombres negué.
Esperé...
con los ojos hundidos en el bálsamo de tu piel,
con las manos en puño soportando el ardor también.
Yo esperé.
Última edición: