AgioNIMO
NEMO
Mis espinas llevan el olor de cada fresa,
y los pétalos se cubren en la lluvia
para así apaciguar su tristeza.
Me quedo con el mejor momento vivido,
pero el pesado pasado celoso,
va carcomiendo los tobillos.
Amo mis espinas,
porque me hicieron el ladrido podrido,
que ingeniosamente aparenta ser erguido.
Seré tus sueños,
que quedarán en olvido,
¿Seguir mis sueños?,
me será como pan comido.
Quiero tus celos,
Quiero tu limbo,
menearme entre arrepentido,
para luego (no) quejarme,
para luego (no) restregarme
por no haberlo sentido
y los pétalos se cubren en la lluvia
para así apaciguar su tristeza.
Me quedo con el mejor momento vivido,
pero el pesado pasado celoso,
va carcomiendo los tobillos.
Amo mis espinas,
porque me hicieron el ladrido podrido,
que ingeniosamente aparenta ser erguido.
Seré tus sueños,
que quedarán en olvido,
¿Seguir mis sueños?,
me será como pan comido.
Quiero tus celos,
Quiero tu limbo,
menearme entre arrepentido,
para luego (no) quejarme,
para luego (no) restregarme
por no haberlo sentido
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