Espíritu aventurero

Katia N. Barillas

Radio Cultural-Literario*Escritor*Poeta*Declamador
Una noche como pocas, agobiada de cansancio…

en el sofá me dormí;

vi flotar cientos de estrellas en un cielo carmesí,

…los luceros se abrazaban y se amaban entre sí.



Se aventuró mi espíritu, navegando entre azucenas,

surcaba el horizonte y rompía con alegría

las dagas de su condena,

...y al no encontrarte amor mío,

sintió morirse de pena.



Sentada en la montaña, escuché pasar al río,

vi sus aguas serenas emprender su eterno viaje

donde acaba la ribera;

lo que hacía que la sangre enloqueciera en mis venas.



Era tanta mi emoción que deseaba continuar

recorriendo aquel camino que me daba tanta paz,

oír reír a mi alma de aquel gozo tan fugaz,

ver a los astros flotar en la ancha y negra faz.



Desperté aun curiosa tratando de adivinar,

si fue sueño, fantasía o quizás ganas de amar.

Recorrí sin descansar el iluminado sendero,

para reencontrar al fin a mi espíritu viajero.

Y te tomé de las manos…

Y te estreché entre mis brazos,

y atrapé los suspiros que di al amarte tanto.



Espíritu que cabalgas,

espíritu de poeta,

has escrito poesía con la magia que se encierra

en el brillo del cometa,

y no quieres que despierte

del embrujo de estas letras.
 
Querida amiga Katia, yo he tenido más suerte que Rosario, y me han dejado darte Reputación, bien merecida. Has escrito un poema precioso, muy bello. Desde el primer versos hasta el último. Me he quedado con ganas de volver a leerlo. Lo leeré. Un abrazo amiga
 
Gracias colega por la calificacion que me has otorgado. Contar con tus comentarios es halagador. Saludos y un fuerte abrazo para vos. Saludos,
Querida amiga Katia, yo he tenido más suerte que Rosario, y me han dejado darte Reputación, bien merecida. Has escrito un poema precioso, muy bello. Desde el primer versos hasta el último. Me he quedado con ganas de volver a leerlo. Lo leeré. Un abrazo amiga
 
Una noche como pocas, agobiada de cansancio…
en el sofá me dormí;
vi flotar cientos de estrellas en un cielo carmesí,
…los luceros se abrazaban y se amaban entre sí.


Se aventuró mi espíritu, navegando entre azucenas,
surcaba el horizonte y rompía con alegría
las dagas de su condena,
...y al no encontrarte amor mío,
sintió morirse de pena.


Sentada en la montaña, escuché pasar al río,
vi sus aguas serenas emprender su eterno viaje
donde acaba la ribera;
lo que hacía que la sangre enloqueciera en mis venas.


Era tanta mi emoción que deseaba continuar
recorriendo aquel camino que me daba tanta paz,
oír reír a mi alma de aquel gozo tan fugaz,
ver a los astros flotar en la ancha y negra faz.


Desperté aun curiosa tratando de adivinar,
si fue sueño, fantasía o quizás ganas de amar.
Recorrí sin descansar el iluminado sendero,
para reencontrar al fin a mi espíritu viajero.
Y te tomé de las manos…
Y te estreché entre mis brazos,
y atrapé los suspiros que di al amarte tanto.


Espíritu que cabalgas,
espíritu de poeta,
has escrito poesía con la magia que se encierra
en el brillo del cometa,
y no quieres que despierte

del embrujo de estas letras.


Katia
hermosos y soñados versos
con tu anhelo de amar en ellos
Estrellas y un abrazo
Ana
 
Ese espíritu navega como un cántico versado y dulce....mucho me ha gustado pasar y leer....gracias por compartir tan bella poesía...te abrazo con cariño...estrellitas dulces.
 
Mi querida amiga muy hermosos versos
con mucha luminosidad , te mando reputacion
y estrellas un beso celestial
Una noche como pocas, agobiada de cansancio…
en el sofá me dormí;
vi flotar cientos de estrellas en un cielo carmesí,
…los luceros se abrazaban y se amaban entre sí.


Se aventuró mi espíritu, navegando entre azucenas,
surcaba el horizonte y rompía con alegría
las dagas de su condena,
...y al no encontrarte amor mío,
sintió morirse de pena.


Sentada en la montaña, escuché pasar al río,
vi sus aguas serenas emprender su eterno viaje
donde acaba la ribera;
lo que hacía que la sangre enloqueciera en mis venas.


Era tanta mi emoción que deseaba continuar
recorriendo aquel camino que me daba tanta paz,
oír reír a mi alma de aquel gozo tan fugaz,
ver a los astros flotar en la ancha y negra faz.


Desperté aun curiosa tratando de adivinar,
si fue sueño, fantasía o quizás ganas de amar.
Recorrí sin descansar el iluminado sendero,
para reencontrar al fin a mi espíritu viajero.
Y te tomé de las manos…
Y te estreché entre mis brazos,
y atrapé los suspiros que di al amarte tanto.


Espíritu que cabalgas,
espíritu de poeta,
has escrito poesía con la magia que se encierra
en el brillo del cometa,
y no quieres que despierte

del embrujo de estas letras.
 
Una noche como pocas, agobiada de cansancio…
en el sofá me dormí;
vi flotar cientos de estrellas en un cielo carmesí,
…los luceros se abrazaban y se amaban entre sí.


Se aventuró mi espíritu, navegando entre azucenas,
surcaba el horizonte y rompía con alegría
las dagas de su condena,
...y al no encontrarte amor mío,
sintió morirse de pena.


Sentada en la montaña, escuché pasar al río,
vi sus aguas serenas emprender su eterno viaje
donde acaba la ribera;
lo que hacía que la sangre enloqueciera en mis venas.


Era tanta mi emoción que deseaba continuar
recorriendo aquel camino que me daba tanta paz,
oír reír a mi alma de aquel gozo tan fugaz,
ver a los astros flotar en la ancha y negra faz.


Desperté aun curiosa tratando de adivinar,
si fue sueño, fantasía o quizás ganas de amar.
Recorrí sin descansar el iluminado sendero,
para reencontrar al fin a mi espíritu viajero.
Y te tomé de las manos…
Y te estreché entre mis brazos,
y atrapé los suspiros que di al amarte tanto.


Espíritu que cabalgas,
espíritu de poeta,
has escrito poesía con la magia que se encierra
en el brillo del cometa,
y no quieres que despierte

del embrujo de estas letras.


Hola,
Interesante poema,
muy propio de tu estilo apasionado.
Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
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Estimada Katia

Imposible detenerse ante el melodioso ritmo de este poema al cual le falta muy pero muy poco para convertirse en un gran poema de octosílabos métricamente irreprochables y muy hermosos. Me permito transcribir la forma en que mi oído los captó:


Una noche como pocas,
agobiada de cansancio…
en el sofá me dormí;
vi flotar cientos de estrellas
en un cielo carmesí,
…los luceros se abrazaban
y se amaban entre sí.

Se aventuró mi espíritu,
navegando entre azucenas,
surcaba el horizonte
y rompía con alegría
las dagas de su condena,
...y al no encontrarte amor mío,
sintió morirse de pena.

Sentada en la montaña,
escuché pasar al río,
vi sus aguas serenas
emprender su eterno viaje
donde acaba la ribera;
lo que hacía que la sangre
enloqueciera en mis venas.

Era tanta mi emoción
que deseaba continuar
recorriendo aquel camino
que me daba tanta paz,
oír reír a mi alma
de aquel gozo tan fugaz,
ver a los astros flotar
en la ancha y negra faz.

Desperté aun curiosa
tratando de adivinar,
si fue sueño, fantasía
o quizás ganas de amar.

Recorrí sin descansar
el iluminado sendero,
para reencontrar al fin
a mi espíritu viajero.
Y te tomé de las manos…
Y te estreché entre mis brazos,
y atrapé los suspiros
que di al amarte tanto.

Espíritu que cabalgas,
espíritu de poeta,
has escrito poesía
con la magia que se encierra
en el brillo del cometa,
y no quieres que despierte
del embrujo de estas letras.





Todos los versos, a excepción de los resaltados en naranja, son octosílabos. ¿No te parece curioso?, lo que me hace pensar que estás a un paso de escribir poesía clásica. Sólo es cuestión de practicar un poco, definir la estructura a abordar y dejar volar la imaginación.

¡Hermoso este trabajo!
Dejo en él mi complacencia total y mi admiración.


Un abrazo,

Elhi








 
Última edición por un moderador:
Un placer infinito me ha causado el hecho de encontrar en este escrito el comentario de uno de los grandes maestros de este portal. Gracias por su aporte a mi poesía y si... pienso seguir el camino para lograr convertirme en una poetisa clásica y contando con la ayuda de un poeta como Usted, con seguridad lo lograré a corto plazo. Un abrazo grande, pero muy grande para Usted. Fraternales saludos,
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Estimada Katia

Imposible detenerse ante el melodioso ritmo de este poema al cual le falta muy pero muy poco para convertirse en un gran poema de octosílabos métricamente irreprochables y muy hermosos. Me permito transcribir la forma en que mi oído los captó:








Todos los versos, a excepción de los resaltados en naranja, son octosílabos. ¿No te parece curioso?, lo que me hace pensar que estás a un paso de escribir poesía clásica. Sólo es cuestión de practicar un poco, definir la estructura a abordar y dejar volar la imaginación.

¡Hermoso este trabajo!
Dejo en él mi complacencia total y mi admiración.


Un abrazo,

Elhi








 
Mi estimada Katia, he llegado hasta este poema tuyo sojuzgado por el título tan sugerente, y la verdad es que me alegro de haber leído y disfrutado de tan maravillosos versos. Gracias por este regalo. Te dejo un abrazo y estrellas.
 
Mil gracias mi estimado colega por dejar tu huella en este escrito y por las estrellas otorgadas. Un abrazo,
Mi estimada Katia, he llegado hasta este poema tuyo sojuzgado por el título tan sugerente, y la verdad es que me alegro de haber leído y disfrutado de tan maravillosos versos. Gracias por este regalo. Te dejo un abrazo y estrellas.
 
Saludos Katia Barillas.

El sueño que hace flotar, disipa los temores y las penas Katia, volando encuentra la libertad del espíritu, amar vale la pena. Saludos.
 
Una noche como pocas, agobiada de cansancio…

en el sofá me dormí;

vi flotar cientos de estrellas en un cielo carmesí,

…los luceros se abrazaban y se amaban entre sí.



Se aventuró mi espíritu, navegando entre azucenas,

surcaba el horizonte y rompía con alegría

las dagas de su condena,

...y al no encontrarte amor mío,

sintió morirse de pena.



Sentada en la montaña, escuché pasar al río,

vi sus aguas serenas emprender su eterno viaje

donde acaba la ribera;

lo que hacía que la sangre enloqueciera en mis venas.



Era tanta mi emoción que deseaba continuar

recorriendo aquel camino que me daba tanta paz,

oír reír a mi alma de aquel gozo tan fugaz,

ver a los astros flotar en la ancha y negra faz.



Desperté aun curiosa tratando de adivinar,

si fue sueño, fantasía o quizás ganas de amar.

Recorrí sin descansar el iluminado sendero,

para reencontrar al fin a mi espíritu viajero.

Y te tomé de las manos…

Y te estreché entre mis brazos,

y atrapé los suspiros que di al amarte tanto.



Espíritu que cabalgas,

espíritu de poeta,

has escrito poesía con la magia que se encierra

en el brillo del cometa,

y no quieres que despierte


del embrujo de estas letras.



Bellisimo poema Katia...mando estrellas a tu espiritu aventurero.
Besos poetisa.
 

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