Lucas Erven
Poeta recién llegado
I
No desayuno tranquilo
al ver que estás levantada
y que, sin decirme nada,
seguidamente te vas.
¿Por qué me tienes en vilo?
¿Por qué te quedas callada?
¡Me mata esta encrucijada
de no saber si me oirás!
Y cuando no estás vacilo,
cualquier cosa me anonada
y me salgo de compás.
Como Damocles el filo
de la suspendida espada
¡veo fulgir más y más!
II
Solo cuando me adormilo
creo la quietud llegada,
y a mi lado recostada
silenciosamente estás.
Y nuevamente intranquilo
muerdo a ratos la almohada
porque tu actitud cerrada
¡duele, y da rabia además!
Y cuando hacia el sueño enfilo
quiero que la madrugada
no llegue nunca jamás.
Mas llega y me despabilo
y estás ahí tan callada,
¡callada hasta que te vas!
III
Dejé el café por el tilo,
pero mi paz deseada
es una ilusión, nonada
que a tu paso esfumarás.
Pero al mirarte cavilo:
¿por qué razón mi mirada
todavía enamorada
de ti va siempre detrás?
Sin embargo, no asimilo
que no puedas ser tocada
como todas las demás.
Pues si quiero alzarte en vilo
¡sé que levanto la nada
de un fantasma nada más!
ACLARACIONES
Salir de compás: Proceder sin arreglo a sus obligaciones.
El tilo tiene efecto sedante sobre el sistema nervioso. Ayuda a quienes padecen nerviosismo,
estrés e insomnio aliviando sus síntomas.
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