dragon_ecu
Esporádico permanente
La callejuela se llena de rocíos de nubes, dando la música de cristales gotas golpeando los charcos entre piedras.
La rambla del puerto se pierde entre la bruma plomiza, en tanto el llanto de una cuna se mece en el silencio.
No es tan sombrío el paraje como cuando el alma pesa, como cuando la garganta se hace nudo para no soltar un carajo.
Soy hombre y reprimo una pena, que por ser ajena no es menos sentida.
Soy macho carajo que no se amedrenta a los peligros,
que se lanza a la aventura sin conocer los destinos,
que pelea con bravura el derecho a ser lo que he decidido,
y también proteger cuando requiera el hermano desprotegido...
Soy hombre mierda y no puedo parar estas lágrimas,
estoy tan dolido en el fondo de mi alma.
Ven parca echemos una mano de cartas,
quiero jugarte el futuro de los que han marchado,
dejame al menos un instante verle de nuevo el rostro,
al maestro respetado, querido y envidiado.
Su fuente de versos y musas no se ha secado,
más su pluma no ha vuelto ha cargarse del tintero,
quedan sus alumnos, compañeros y seguidores,
frente al libro en blanco que deja su partida.
Espero al menos no manchar su sombra,
con esta esquela torpe...
que escribo en su memoria.
Hasta pronto maestro Edelabarra.