Lázaro Flores
Poeta recién llegado
En esta ocasión les comparto la breve historia de una pareja, espero en verdad les guste. Agradecería su opinión.
Esta noche te escribo una vez más
con la esperanza de que lo que sientes me lo digas
porque obvio no lo sé,
te escribiré hasta ver por mi ventana
los primeros rayos de sol amanecer,
extraño el que me cantes y me beses,
me duele el que no lo hagas...
Y es que realmente adoro como era antes,
tu voz, tu café, tus versos
y el que por las mañanas me levantes
al igual que tus dibujos y tu sed
pero sobre todo añoro
el que me digas que me quieres...
extraño tantas cosas de ti,
quisiera nunca hubiese llegado el día
en el que de mi mano aquella noche te vi partir
Siento la lluvia sobre mí
cual pez bajo la cascada que le inunda
pues aún recuerdo con ternura tu frase
"Lázaro, levántate y anda"
Fueron muchos recuerdos en los que,
sin darme cuenta,
en un instante me veo inmerso,
seré siempre tu poeta y este el universo
creado en prosa, tu verso,
en el que por ahora mi mano reposa,
Extraño estés aquí... Conmigo...
Si supieras lo que te he llorado en estas líneas
en las que por momentos te escribo
sobre este papel, y lo que quiero de ello
es que esta carta te llegue hasta allá...
Hasta el Cielo.
Estabas muy enferma,
diste de ti, tu mayor esfuerzo
ahora recito este tu poema
esperando seas tú quien me haga compañia
en estos momentos tan intensos
y llenos de agonía,
cada lágrima recorrida sobre mi mejilla,
sobre mi rostro es un recuerdo
que guardo con nostalgia
y a la vez con cariño, pues es nuestro
Recuerdos, sonrisas y lágrimas...
Momentos, lluvias, pláticas y besos...
Amor, esfuerzo y noches de pasión sin desenfreno...
Todo ello, tú y yo... Extraño momentos como esos,
Créeme que me duele despedirme, algún día nos veremos...
Con mucho cariño, tu novio.
Adiós.
Esta noche te escribo una vez más
con la esperanza de que lo que sientes me lo digas
porque obvio no lo sé,
te escribiré hasta ver por mi ventana
los primeros rayos de sol amanecer,
extraño el que me cantes y me beses,
me duele el que no lo hagas...
Y es que realmente adoro como era antes,
tu voz, tu café, tus versos
y el que por las mañanas me levantes
al igual que tus dibujos y tu sed
pero sobre todo añoro
el que me digas que me quieres...
extraño tantas cosas de ti,
quisiera nunca hubiese llegado el día
en el que de mi mano aquella noche te vi partir
Siento la lluvia sobre mí
cual pez bajo la cascada que le inunda
pues aún recuerdo con ternura tu frase
"Lázaro, levántate y anda"
Fueron muchos recuerdos en los que,
sin darme cuenta,
en un instante me veo inmerso,
seré siempre tu poeta y este el universo
creado en prosa, tu verso,
en el que por ahora mi mano reposa,
Extraño estés aquí... Conmigo...
Si supieras lo que te he llorado en estas líneas
en las que por momentos te escribo
sobre este papel, y lo que quiero de ello
es que esta carta te llegue hasta allá...
Hasta el Cielo.
Estabas muy enferma,
diste de ti, tu mayor esfuerzo
ahora recito este tu poema
esperando seas tú quien me haga compañia
en estos momentos tan intensos
y llenos de agonía,
cada lágrima recorrida sobre mi mejilla,
sobre mi rostro es un recuerdo
que guardo con nostalgia
y a la vez con cariño, pues es nuestro
Recuerdos, sonrisas y lágrimas...
Momentos, lluvias, pláticas y besos...
Amor, esfuerzo y noches de pasión sin desenfreno...
Todo ello, tú y yo... Extraño momentos como esos,
Créeme que me duele despedirme, algún día nos veremos...
Con mucho cariño, tu novio.
Adiós.
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