El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
¿Habremos desafiado tanto la voz del viento?
¿Con que matriz forjaron estas pepitas de cristal
allá en el cielo?
¿De que altura vienes leve blancura?
Está nevando ahora:
sobre un jardín.
Sobre las chapas frías de los techos,
sobre el que no tiene feriados,
sobre nuestro laberinto de excusas.
Salí y encontré la escena,
no sabía,
todo blanquecino.
Frases escritas en los parabrisas
con el dedo.
Gozos para algunos,
para otros penas.
Frotá las manos,
yo te dejo un licor de versos
para que no se te entumezca el sentido.
No dejes al hielo llegar a las razones,
endurecer la articulación que nos mueve.
Gangrena de ganas,
circunstancias.
No dejes al dolor llegar hasta al centro,
yo voy contigo hasta el fin.
Perdonemos,
Démonos esa oportunidad.
Por una vez,
de una vez:
contigo.
Como tantas otras cosas,
no lo creímos posible hasta ahora.
Está nevando.
(Aclaración: El 9 de julio de 2007 nevó nuevamente sobre Buenos Aires luego de casi 90 años.)
¿Con que matriz forjaron estas pepitas de cristal
allá en el cielo?
¿De que altura vienes leve blancura?
Está nevando ahora:
sobre un jardín.
Sobre las chapas frías de los techos,
sobre el que no tiene feriados,
sobre nuestro laberinto de excusas.
Salí y encontré la escena,
no sabía,
todo blanquecino.
Frases escritas en los parabrisas
con el dedo.
Gozos para algunos,
para otros penas.
Frotá las manos,
yo te dejo un licor de versos
para que no se te entumezca el sentido.
No dejes al hielo llegar a las razones,
endurecer la articulación que nos mueve.
Gangrena de ganas,
circunstancias.
No dejes al dolor llegar hasta al centro,
yo voy contigo hasta el fin.
Perdonemos,
Démonos esa oportunidad.
Por una vez,
de una vez:
contigo.
Como tantas otras cosas,
no lo creímos posible hasta ahora.
Está nevando.
(Aclaración: El 9 de julio de 2007 nevó nuevamente sobre Buenos Aires luego de casi 90 años.)