Elcolibri
Poeta recién llegado
Esta noche he trisado los espejos a mí alrededor
para no acordarme de tu rostro,
toda la oscuridad de la noche se desplomó adentro
como si el alma se asfixiará en una plomiza neblina,
no encuentro muelle en los mares donde mi corazón buzo
extiende sus brazos de ahogado tratando de amainar la resaca
de los adioses,
estoy nadando en la lava volcánica de mis sentidos
y solo oigo el bramar del fuego correr por mis venas
como si una gota de pólvora estallara cien veces
desmoronando las luciérnagas de la vida:
No preguntes a mis ojos ciegos si te estoy celando,
no puedo verte venir con esos hombres colgados de tu blusa,
hombres que van a tu lado como ciclopes de casería,
hombres que aguardan a tus pies casi insectos o mendigos,
yo te espero en la cueva solitaria de mis soledades
para ti guardo las uvas de la vendimia fresca,
estoy inventando un sol para tus pasos,
ven amada,
aunque hoy haya trisado los espejos a mi alrededor
para olvidar tu rostro bendito.
para no acordarme de tu rostro,
toda la oscuridad de la noche se desplomó adentro
como si el alma se asfixiará en una plomiza neblina,
no encuentro muelle en los mares donde mi corazón buzo
extiende sus brazos de ahogado tratando de amainar la resaca
de los adioses,
estoy nadando en la lava volcánica de mis sentidos
y solo oigo el bramar del fuego correr por mis venas
como si una gota de pólvora estallara cien veces
desmoronando las luciérnagas de la vida:
No preguntes a mis ojos ciegos si te estoy celando,
no puedo verte venir con esos hombres colgados de tu blusa,
hombres que van a tu lado como ciclopes de casería,
hombres que aguardan a tus pies casi insectos o mendigos,
yo te espero en la cueva solitaria de mis soledades
para ti guardo las uvas de la vendimia fresca,
estoy inventando un sol para tus pasos,
ven amada,
aunque hoy haya trisado los espejos a mi alrededor
para olvidar tu rostro bendito.
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