guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Yo no lloraré por ti
pero si lo haré por aquellas ideas tuyas
que se fueron alejando en el camino,
en este camino del dinero y del combusto,
terminado este recorrido en un gran susto
pues si la muerte era así yo no la quería,
ser héroe y vivir,
ya lo veía sueño de todos los días...
Mis palabras podrían ser balas,
como las que propuso Bolivar,
pero hasta él sonrió y se calló
pues la corriente no iba con él
y él entendió...
Lástimas que tu no diste un paso
para dejarnos libre a una nueva Venezuela,
lástima que a ti te consumió el cáncer
de esas cuatro o cinco operaciones sin pena,
lástima pues alguna parte del pueblo te quiso ver sufrir
y si que lo sentiste
pues a muchos de nosotros lo mismo nos hiciste
aunque nuestras heridas muy pronto cerrarán
y tú solo un recuerdo olvidado serás...
Por mi mente divagan todas esas palabras provenientes de tu cerebro,
aquellos programas sin fin
y el cantar de tus impactantes truenos,
el no tenerle miedo a potencia alguna
y el regalo de dinero a aquellos,
que son tan pobres como en lo material
y en el conocimiento,
pues tú te aprovechaste de ellos
y del petróleo, de nuestros hijos y de nuestros nietos,
como olvidar todo aquello,
pues si parabamos nos mataban por un medio,
es que no te estoy juzgando,
es que ya estás muerto.
De verdad yo quería que el loco se recuperara,
viera las cosas como están
después de una oportunidad mas de vida
y que decidiera dar un paso al costado,
pero no!
así una vez mas se escribe la historia mía,
algo con melancolía,
pero con suerte que exista gente aún viva...
pero si lo haré por aquellas ideas tuyas
que se fueron alejando en el camino,
en este camino del dinero y del combusto,
terminado este recorrido en un gran susto
pues si la muerte era así yo no la quería,
ser héroe y vivir,
ya lo veía sueño de todos los días...
Mis palabras podrían ser balas,
como las que propuso Bolivar,
pero hasta él sonrió y se calló
pues la corriente no iba con él
y él entendió...
Lástimas que tu no diste un paso
para dejarnos libre a una nueva Venezuela,
lástima que a ti te consumió el cáncer
de esas cuatro o cinco operaciones sin pena,
lástima pues alguna parte del pueblo te quiso ver sufrir
y si que lo sentiste
pues a muchos de nosotros lo mismo nos hiciste
aunque nuestras heridas muy pronto cerrarán
y tú solo un recuerdo olvidado serás...
Por mi mente divagan todas esas palabras provenientes de tu cerebro,
aquellos programas sin fin
y el cantar de tus impactantes truenos,
el no tenerle miedo a potencia alguna
y el regalo de dinero a aquellos,
que son tan pobres como en lo material
y en el conocimiento,
pues tú te aprovechaste de ellos
y del petróleo, de nuestros hijos y de nuestros nietos,
como olvidar todo aquello,
pues si parabamos nos mataban por un medio,
es que no te estoy juzgando,
es que ya estás muerto.
De verdad yo quería que el loco se recuperara,
viera las cosas como están
después de una oportunidad mas de vida
y que decidiera dar un paso al costado,
pero no!
así una vez mas se escribe la historia mía,
algo con melancolía,
pero con suerte que exista gente aún viva...