estaba.
estaba parado en una esquina
desierta de esas que hay en las ciudades
medianamente grandes, en los barrios alejados.
parado en la esquina esperando
no a mi destino obviamente,
pero lo vi.
ojos rojos el mismisimo diablo.
contandome sus secretos,
charlando comodamente de la vida.
abriendome los ojos.
comentando lo que dios tarda mucho en hacer,
o tal vez nunca.
estaba parado en una esquina
desierta de esas que hay en las ciudades
medianamente grandes, en los barrios alejados.
parado en la esquina esperando
no a mi destino obviamente,
pero lo vi.
ojos rojos el mismisimo diablo.
contandome sus secretos,
charlando comodamente de la vida.
abriendome los ojos.
comentando lo que dios tarda mucho en hacer,
o tal vez nunca.