Sandra González Estévez
Poeta recién llegado
Estamos a tiempo de hacer locuras. Dejarnos llevar por el camino del viento y que la brisa sea nuestra grata compañera.
Estamos a tiempo de besar apasionadamente. Sin límite de hora, sin interrupciones, buscando incesantemente esa comisura que nos vuelve locos.
Estamos a tiempo de decir todo aquello que nos ahoga las entrañas. Sea bueno o malo. Gritar esas tremendas palabras que se quedan en el fondo del paladar.
Estamos a tiempo de aprender. Hacer crecer nuestra sabiduría y demostrarnos hasta donde podemos llegar. Leer un buen libro y agarrarnos a los párrafos sintiendo letras, puntos y comas.
Estamos a tiempo de amar. Entregarnos en cuerpo y alma. Sin importar que puedan decir, dejar en libertad el corazón, protegerse mutuamente, respetar por encima de todo y dejar un pósit con un te quiero en rojo.
Estamos a tiempo de vivir. Dejarnos sorprender por la naturaleza en vez de estar pegados a una pantalla. Disfrutar de una apuesta de sol, de su nacimiento con un café en buena compañía y contemplar la noche en un momento de soledad. Emocionarte con una canción y perderte en el perfume de una flor. Es tiempo de olvidar el pasado. Estamos a tiempo de vivir.
Estamos a tiempo de besar apasionadamente. Sin límite de hora, sin interrupciones, buscando incesantemente esa comisura que nos vuelve locos.
Estamos a tiempo de decir todo aquello que nos ahoga las entrañas. Sea bueno o malo. Gritar esas tremendas palabras que se quedan en el fondo del paladar.
Estamos a tiempo de aprender. Hacer crecer nuestra sabiduría y demostrarnos hasta donde podemos llegar. Leer un buen libro y agarrarnos a los párrafos sintiendo letras, puntos y comas.
Estamos a tiempo de amar. Entregarnos en cuerpo y alma. Sin importar que puedan decir, dejar en libertad el corazón, protegerse mutuamente, respetar por encima de todo y dejar un pósit con un te quiero en rojo.
Estamos a tiempo de vivir. Dejarnos sorprender por la naturaleza en vez de estar pegados a una pantalla. Disfrutar de una apuesta de sol, de su nacimiento con un café en buena compañía y contemplar la noche en un momento de soledad. Emocionarte con una canción y perderte en el perfume de una flor. Es tiempo de olvidar el pasado. Estamos a tiempo de vivir.