hans matz
Poeta recién llegado
Estamos en otoño y no sé cómo decírselo
por hans matz
Es otoño y no sé cómo decírselo a la rama
y yo ya no disfrutaría consciente de esta realidad
idealizada
si llegara pronto el día de la liberación
y... del fondo sombrío se levanta su barullo
... sí
pero suelto a lontananza crujen hojas secas
la soberbia marcha de mi pie sobre el espacio
habrán pasado ya tres lustros y ni modo
ahora veo que soy luz para mis pasos
al conocer lo que vendrá adelante
aire,
en una edad en la que puedo cautivarlos
y no rodar como lo hice hasta quedarme
inmóvil en el viaje de las nubes
si desde ayer pintó mi porvenir tan diferente
hoy sé tal vez que no hay retorno
y cada esfuerzo melancólico hunde el pozo
¡cuántas horas en sosiego transmitidas!
¡cómo haber deseado el trago amargo y unos pobres lazos!
estamos en octubre y no sé cómo decirlo
admirable es este consentir humano
de que un temor flota en el fondo
y a través de esos límites supuse
siempre oculto quedará que fui y que anduve
paseando solo en mi cortina desolada
con la nostalgia revivida mucho antes
del otoño chihuahuense el sol sin voces
en casa del arbusto misterioso.
por hans matz
Es otoño y no sé cómo decírselo a la rama
y yo ya no disfrutaría consciente de esta realidad
idealizada
si llegara pronto el día de la liberación
y... del fondo sombrío se levanta su barullo
... sí
pero suelto a lontananza crujen hojas secas
la soberbia marcha de mi pie sobre el espacio
habrán pasado ya tres lustros y ni modo
ahora veo que soy luz para mis pasos
al conocer lo que vendrá adelante
aire,
en una edad en la que puedo cautivarlos
y no rodar como lo hice hasta quedarme
inmóvil en el viaje de las nubes
si desde ayer pintó mi porvenir tan diferente
hoy sé tal vez que no hay retorno
y cada esfuerzo melancólico hunde el pozo
¡cuántas horas en sosiego transmitidas!
¡cómo haber deseado el trago amargo y unos pobres lazos!
estamos en octubre y no sé cómo decirlo
admirable es este consentir humano
de que un temor flota en el fondo
y a través de esos límites supuse
siempre oculto quedará que fui y que anduve
paseando solo en mi cortina desolada
con la nostalgia revivida mucho antes
del otoño chihuahuense el sol sin voces
en casa del arbusto misterioso.