mondkurzlebig
Poeta recién llegado
Estar así,entre las flores muertas, entre los pétalos marchitos,entre el olor a ido...
Jugando con la visceralidad de ser difunto, sin nada más que cargar con la mortaja...
Con el dolor en el vientre... la sensación de un nacimiento prematuro, de la canción de cuna mal tocada; distorsionada en notas de muerte...
Sinfonías escasas de natural percepción morbosa, como en los entierros,
cuando la gente canta el último adiós con los ojos llorosos.
Limitada mi escencia a un par sollozos, entre lunas y estrellas opacas, entrelazando palabras repetidas para sonreirle vagamente a quien me lleva a cuestas, al pobre infame que carga con mi caja... con mi cuerpo inerte,
mi cadaver sésil, casi desvanecido, casi putrefacto, casi devorado por la eternidad entre tus brazos.
Esta es mi última morada, el cuento infinito, el fruto maldito de la concepción no redirigida a los polos de tu bondad, este es el sueño más verídico de la soledad misma, del alumbramiento del ser primigenio y no deseado, que no debió nacer, sino de la frente del padre poderoso...
Ahora sigo, con la misma ropa, en la misma senda, con el mismo olor a mujer usada, a sonrisa que se quiebra por las rendijas de los sobornos de la vida hecha ventana.
¿¿Cuándo?? ¿A qué hora te me perdiste entre la falda de terciopelo...?
¿En qué condiciones te deje ir?...
Moribundo, enterrado, sin razón, sin verguenza.
Pero aqui estaré esperando entre las flores marchitas, con el olor a muerte, con los pétalos ya idos a que encuentres el camino,
que dejes de ser hijo no querido, un vientre desgastado, y un adiós entre las nubes cargadas de agua.
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