Aisa Braco
Poeta asiduo al portal
Estás aquí leyendo estas palabras. ¿Crees descubrir algo diferente?.
Tal vez, solo necesitas saber que estoy bien, o quizás sentirte especial al saber que mis letras se tiñen de tu existencia.
Pues todo eso es correcto amor, en este mundo descubrirás que todo aquello que callo, que siento, que deseo, aquí no tiene límites.
Así, entre líneas te amo todo, a la distancia, con melancolía y a veces con lágrimas de compañía, seguís siendo el amor de mi vida.
Perdóname por no estar ahí, por no ser yo quien te acompañe cada noche, por no ser nuestros sueños los que construyas cada día, lamento no haber tomado ese tren que paso para los dos.
Simplemente no lo supe ver, no supe ver lo grandioso de este amor que la vida nos quería obsequiar a los dos...
No te preocupes estoy bien, pero esta es la única manera que he encontrado para calmar mi corazón cuando este se estremece de nostalgia, de culpa y de dolor.
Han pasado tantos años que ya renuncié a la idea posible de olvidarte, porque cuando creo lograrlo, como el viento fuerte de primavera todo resurge con más fuerza.
Y ahí estoy bebiendo de la nostalgia, de los recuerdos, acercándome, atrayéndote y nos envolvemos de este amor que no nos deja...
Todo me quedó muy claro cuando te vi, te sonreí como si el tiempo no hubiera pasado, como hace doce años atrás sentí igual y sentiste igual. ¿Qué pasa con el tiempo y con este amor que cuando nos juntamos nos abstraemos del mundo y nos olvidamos de todo?
Sé que puedo confiar, sabes que podes confiar, las cosas han cambiado y ya todo es diferente, sin embargo ninguno quiere perder al otro y aquí estamos tratando de no perdernos en la vida.
Sé de sobra cuánto me amaste y cuánto sufriste por este amor. Yo intenté darte lo mejor, quise mostrarte otra forma de amar en la vida y creo que ese cometido lo cumplí muy bien.
Quiero que sepas que te amé, aunque tarde entendí cuánto y si la vida me lo permite voy a volver a decirte al oído, te amo, así tenga ochenta años
Tal vez, solo necesitas saber que estoy bien, o quizás sentirte especial al saber que mis letras se tiñen de tu existencia.
Pues todo eso es correcto amor, en este mundo descubrirás que todo aquello que callo, que siento, que deseo, aquí no tiene límites.
Así, entre líneas te amo todo, a la distancia, con melancolía y a veces con lágrimas de compañía, seguís siendo el amor de mi vida.
Perdóname por no estar ahí, por no ser yo quien te acompañe cada noche, por no ser nuestros sueños los que construyas cada día, lamento no haber tomado ese tren que paso para los dos.
Simplemente no lo supe ver, no supe ver lo grandioso de este amor que la vida nos quería obsequiar a los dos...
No te preocupes estoy bien, pero esta es la única manera que he encontrado para calmar mi corazón cuando este se estremece de nostalgia, de culpa y de dolor.
Han pasado tantos años que ya renuncié a la idea posible de olvidarte, porque cuando creo lograrlo, como el viento fuerte de primavera todo resurge con más fuerza.
Y ahí estoy bebiendo de la nostalgia, de los recuerdos, acercándome, atrayéndote y nos envolvemos de este amor que no nos deja...
Todo me quedó muy claro cuando te vi, te sonreí como si el tiempo no hubiera pasado, como hace doce años atrás sentí igual y sentiste igual. ¿Qué pasa con el tiempo y con este amor que cuando nos juntamos nos abstraemos del mundo y nos olvidamos de todo?
Sé que puedo confiar, sabes que podes confiar, las cosas han cambiado y ya todo es diferente, sin embargo ninguno quiere perder al otro y aquí estamos tratando de no perdernos en la vida.
Sé de sobra cuánto me amaste y cuánto sufriste por este amor. Yo intenté darte lo mejor, quise mostrarte otra forma de amar en la vida y creo que ese cometido lo cumplí muy bien.
Quiero que sepas que te amé, aunque tarde entendí cuánto y si la vida me lo permite voy a volver a decirte al oído, te amo, así tenga ochenta años
Última edición: