Estas muerto, perro
Fue lo que escuche antes de ver estrellas por última vez.
Desperté en un hospital que olía a formol, cloro, sangre y sudor.
Cuando me cambiaron de ubicación dentro del hospital percibí aroma a pañal usado y por lo que pude escuchar, así era: Estaban aseando el cómodo de la cama vecina.
No podía mover mi cuello a causa del collar ortopédico y no veía absolutamente nada a causa (eso creí), de estar vendado de los ojos.
Estas muerto, perro
Me despierto jadeando de una pesadilla en que veo claramente a mi primer agresor seguido de una cadena que me cruzó la cara, manipulada por otra persona. Después vi llegar más zapatos, piernas y golpes.
Una enfermera limpia mi rostro y me cambia de vendas y esparadrapos, es toda jovialidad y atención. Se llama Laura, cuando le pregunté por mis brazos me dijo que podría utilizarlos después que quitaran las férulas. Pero cuando quise saber más apresuró sus movimientos y se retiró.
Escucho continuamente como garabatean en papel con una pluma. Una pluma causa un sonido muy diferente al que se deja oír cuando algún vecino de la cama responde a un crucigrama del periódico.
Mi vecino es un amable y gruñón abuelo que refunfuña cuando le fallan el esfínter y su mal humor crece si le toca a un enfermero cambiarle la ropa y sábanas. Cuando es una enfermera he notado que su respiración se acompasa agradablemente cuando recibo el olor a talco.
Estas muerto, perro
La pesadilla se presenta ahora con menor violencia... ya no me importa tanto desde que un cirujano oftalmológico me visitó...
Cuando dijo el título de su especialidad presentí que no serían buenas noticias. Y así fue.
Ahora noto los olores con mayor intensidad, cosa no muy buena en un hospital. Me dieron teléfonos y direcciones de personas especializadas en terapia y maestros de braile. Claro que no los visité sino hasta que pude usar los brazos.
Estas muerto, perro... tal vez debió decir: Serás ciego, perro... Pero ¿Cómo podría saber el pobre que con patearme la cabeza y flagelarme con cadenas la cara, reventaría mis globos oculares?... pobre ignorante.
Lo más cómico será cuando me presenté a identificar a posibles agresores, tal vez con el olfato, cosa difícil puesto que todos olían a cerveza y a brandy barato. Podría ser con el oído... Porque nunca olvidaré el tono y arrastre de voz en esa frase: Estas muerto, perro
Fue lo que escuche antes de ver estrellas por última vez.
Desperté en un hospital que olía a formol, cloro, sangre y sudor.
Cuando me cambiaron de ubicación dentro del hospital percibí aroma a pañal usado y por lo que pude escuchar, así era: Estaban aseando el cómodo de la cama vecina.
No podía mover mi cuello a causa del collar ortopédico y no veía absolutamente nada a causa (eso creí), de estar vendado de los ojos.
Estas muerto, perro
Me despierto jadeando de una pesadilla en que veo claramente a mi primer agresor seguido de una cadena que me cruzó la cara, manipulada por otra persona. Después vi llegar más zapatos, piernas y golpes.
Una enfermera limpia mi rostro y me cambia de vendas y esparadrapos, es toda jovialidad y atención. Se llama Laura, cuando le pregunté por mis brazos me dijo que podría utilizarlos después que quitaran las férulas. Pero cuando quise saber más apresuró sus movimientos y se retiró.
Escucho continuamente como garabatean en papel con una pluma. Una pluma causa un sonido muy diferente al que se deja oír cuando algún vecino de la cama responde a un crucigrama del periódico.
Mi vecino es un amable y gruñón abuelo que refunfuña cuando le fallan el esfínter y su mal humor crece si le toca a un enfermero cambiarle la ropa y sábanas. Cuando es una enfermera he notado que su respiración se acompasa agradablemente cuando recibo el olor a talco.
Estas muerto, perro
La pesadilla se presenta ahora con menor violencia... ya no me importa tanto desde que un cirujano oftalmológico me visitó...
Cuando dijo el título de su especialidad presentí que no serían buenas noticias. Y así fue.
Ahora noto los olores con mayor intensidad, cosa no muy buena en un hospital. Me dieron teléfonos y direcciones de personas especializadas en terapia y maestros de braile. Claro que no los visité sino hasta que pude usar los brazos.
Estas muerto, perro... tal vez debió decir: Serás ciego, perro... Pero ¿Cómo podría saber el pobre que con patearme la cabeza y flagelarme con cadenas la cara, reventaría mis globos oculares?... pobre ignorante.
Lo más cómico será cuando me presenté a identificar a posibles agresores, tal vez con el olfato, cosa difícil puesto que todos olían a cerveza y a brandy barato. Podría ser con el oído... Porque nunca olvidaré el tono y arrastre de voz en esa frase: Estas muerto, perro
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