Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sostén mi corazón con mano fuerte,
no dejes que su ardor se venga abajo;
sé bien que no lo quieres cabizbajo
latiendo en un dolor, buscando muerte.
Acércate a mi piel que quiero verte
curándome la piel de todo tajo;
sé bien que tu Verdad no tiene atajo
por donde trampeando conocerte.
Estate donde libre te hago mío,
en plena tempestad o en sol sereno,
en brisa celestial o en viento frío…
Estate porque en ti no me condeno
y solo a tu querencia me confío
gozando tu presencia, Nazareno.
no dejes que su ardor se venga abajo;
sé bien que no lo quieres cabizbajo
latiendo en un dolor, buscando muerte.
Acércate a mi piel que quiero verte
curándome la piel de todo tajo;
sé bien que tu Verdad no tiene atajo
por donde trampeando conocerte.
Estate donde libre te hago mío,
en plena tempestad o en sol sereno,
en brisa celestial o en viento frío…
Estate porque en ti no me condeno
y solo a tu querencia me confío
gozando tu presencia, Nazareno.
Última edición: