Bashiro
Poeta recién llegado
A veces cuando el cándido sol duradero
se esconde fingiendo tener miedo
puedo sentir emociones amontonadas,
retorciéndose en punzantes espasmos
y enroscándose en el aire venidero,
parecen danzar como hadas,
pero en realidad tambalean con encanto
De día y en silencio, pienso
siempre bajo el azul eterno,
¿Cómo puedo permanecer en silencio
bajo este cielo magnificente?,
todos lo ignoran en el vaivén cotidiano,
aun sin motivo aparente
Pero sabemos que este cielo
no nos pertenece,
ni su albura ni su brillo anaranjado,
ni su resplandeciente despertar,
y tampoco su semblante apagado,
el crepúsculo no llorará si feneces
se esconde fingiendo tener miedo
puedo sentir emociones amontonadas,
retorciéndose en punzantes espasmos
y enroscándose en el aire venidero,
parecen danzar como hadas,
pero en realidad tambalean con encanto
De día y en silencio, pienso
siempre bajo el azul eterno,
¿Cómo puedo permanecer en silencio
bajo este cielo magnificente?,
todos lo ignoran en el vaivén cotidiano,
aun sin motivo aparente
Pero sabemos que este cielo
no nos pertenece,
ni su albura ni su brillo anaranjado,
ni su resplandeciente despertar,
y tampoco su semblante apagado,
el crepúsculo no llorará si feneces