Évano
Libre, sin dioses.
Un hospital es máquina de tiempo,
o muestra que el tiempo no existe.
Un nueve de mayo, sábado tarde
vas a mear, y a la vuelta ves en la entrada
hablando a tu pareja con tu primer amor.
No quieres describir aspectos, quizá
que las dos están jodidas.
¿Quién sabe lo jodido que estamos cada uno?
Vi lo que pudo ser mi vida
y la que ha sido. No importa.
Es lo que tiene el no tiempo
de un hospital cualquiera.
Llega a no tener importancia.
De hecho, ¿qué o a quién le importa?
Con la vida que me ha dado mi pareja,
entre otras cosas,
me he entretenido escribiendo,
aunque ella no me haya leído jamás.
Ni mi familia, ni nadie que me conozca
en persona me ha leído nunca. Salvo,
curiosamente, en este nueve de mayo,
un familiar de los cien,
me dice por wassapp que le mande
algún poema. No sé quién ni cómo
se ha enterado. No importa lo que piense,
si son buenos o malos. Si le gustan
o no le gustan.
Tampoco importa que la gente
crea que esto es, o no es poema.
Llega un momento que nada importa,
salvo vivir en paz, tranquilo, construyendo,
lo mejor que seas capaz, el lugar
donde vas a dejar toda tu historia.
Sin penas, sin si hubiera hecho esto
o aquello, sin arrepentimientos
ni gilipolleces de ningún tipo.
Gracias por leer.
o muestra que el tiempo no existe.
Un nueve de mayo, sábado tarde
vas a mear, y a la vuelta ves en la entrada
hablando a tu pareja con tu primer amor.
No quieres describir aspectos, quizá
que las dos están jodidas.
¿Quién sabe lo jodido que estamos cada uno?
Vi lo que pudo ser mi vida
y la que ha sido. No importa.
Es lo que tiene el no tiempo
de un hospital cualquiera.
Llega a no tener importancia.
De hecho, ¿qué o a quién le importa?
Con la vida que me ha dado mi pareja,
entre otras cosas,
me he entretenido escribiendo,
aunque ella no me haya leído jamás.
Ni mi familia, ni nadie que me conozca
en persona me ha leído nunca. Salvo,
curiosamente, en este nueve de mayo,
un familiar de los cien,
me dice por wassapp que le mande
algún poema. No sé quién ni cómo
se ha enterado. No importa lo que piense,
si son buenos o malos. Si le gustan
o no le gustan.
Tampoco importa que la gente
crea que esto es, o no es poema.
Llega un momento que nada importa,
salvo vivir en paz, tranquilo, construyendo,
lo mejor que seas capaz, el lugar
donde vas a dejar toda tu historia.
Sin penas, sin si hubiera hecho esto
o aquello, sin arrepentimientos
ni gilipolleces de ningún tipo.
Gracias por leer.