Francisco Redondo Benito
Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
Oros de otoño, rojos minerales,
hielo en los miembros que pasión no habita,
sangre que ya no inunda ni visita
con ardor estos cauces arteriales.
Llegáis una vez más a los umbrales
de este cuerpo que el tiempo debilita,
de esta ruina cruel que no suscita
el recuerdo de tiempos cenitales.
Escaso ya el albur de mi albedrío.
Borrosa luz la de mis ojos viejos,
tan ajena a los soles del verano.
Cae espesa la niebla y siento frío,
y siento que no iré mucho más lejos
Dame la mano, amor, dame la mano.
hielo en los miembros que pasión no habita,
sangre que ya no inunda ni visita
con ardor estos cauces arteriales.
Llegáis una vez más a los umbrales
de este cuerpo que el tiempo debilita,
de esta ruina cruel que no suscita
el recuerdo de tiempos cenitales.
Escaso ya el albur de mi albedrío.
Borrosa luz la de mis ojos viejos,
tan ajena a los soles del verano.
Cae espesa la niebla y siento frío,
y siento que no iré mucho más lejos
Dame la mano, amor, dame la mano.