A. GUSEV
Poeta recién llegado
En el último mirar...
Las penumbras
del más allá
me reclaman
sin piedad.
Ya no puedo escapar
de mi destino,
oscuro es el camino.
Sentenciado por el acto
que consume
aquella vez;
donde los aposentos
de la higuera
quedaron manchados
con la tinta
de mis venas,
que signaron el futuro
y mi alma marchitaron.
Tras el umbral
del más allá,
deslumbro el sufrimiento
y la agonía.
Esperan mi pasantía
en el reino del lamento,
la silla del tormento
lleva mi nombre
en su cimiento.
No puedo zafar
de ese lugar,
mi alma
obligada esta
a pagar los intereses
de mis oscuras avideces.
Es el último balbucear...
comprendo que mi cuerpo descansara,
pero mi alma el escarmiento
lo padecerá por la eternidad.
Las penumbras
del más allá
me reclaman
sin piedad.
Ya no puedo escapar
de mi destino,
oscuro es el camino.
Sentenciado por el acto
que consume
aquella vez;
donde los aposentos
de la higuera
quedaron manchados
con la tinta
de mis venas,
que signaron el futuro
y mi alma marchitaron.
Tras el umbral
del más allá,
deslumbro el sufrimiento
y la agonía.
Esperan mi pasantía
en el reino del lamento,
la silla del tormento
lleva mi nombre
en su cimiento.
No puedo zafar
de ese lugar,
mi alma
obligada esta
a pagar los intereses
de mis oscuras avideces.
Es el último balbucear...
comprendo que mi cuerpo descansara,
pero mi alma el escarmiento
lo padecerá por la eternidad.
A. Montero Gusev.