danie
solo un pensamiento...
Hay que volar alto y luego caer con estilo.
La caída siempre es inevitable,
lo que se puede y debe lograr es caer con gracia y estilo.
La gloria es de los dioses,
de las aves anidando en el cielo,
del viento que acaricia tus cabellos de..............................................................[cabellos,]
de la historia que da la vuelta a la hoja del tiempo…
En algún momento, la gloria, como rosa entre los dientes,
hace sangrar las encías;
como el mejor tranvía que nos ofrece el progreso,
se descarrila sobre las vías;
como un aristocrático tropezón en el camino,
nos hace morder el polvo de los hechos…
Incluso los dioses, las aves, el viento,
sin del todo saber el porqué…
con sus laureles aferrados al pecho.
Hay que andar con la frente en alto
y saber caer como cóndor sobre la presa.
Caer y caer hasta abajo, muy hondo,
donde los navíos se hunden,
donde los ángeles se volvieron rescoldos de la tierra.
Hay que caer, no queda otra,
pero hay que hacerlo con gracia y estilo
para que así puedan decir las buenas y malas lenguas
que caímos como todos.
Pero que pudimos ser la cesura en el ruido,
la curva en la línea recta,.............................................................................[curvatura]
la mueca de alegría sobre la faz de la tristeza,
la insubordinación del destino,
la única y vital diferencia.
La caída siempre es inevitable,
lo que se puede y debe lograr es caer con gracia y estilo.
La gloria es de los dioses,
de las aves anidando en el cielo,
del viento que acaricia tus cabellos de..............................................................[cabellos,]
dorada niña de enero,
En algún momento, la gloria, como rosa entre los dientes,
hace sangrar las encías;
como el mejor tranvía que nos ofrece el progreso,
se descarrila sobre las vías;
como un aristocrático tropezón en el camino,
nos hace morder el polvo de los hechos…
Incluso los dioses, las aves, el viento,
la historia
caen hasta lo hondo, sin poder elegir dónde,y su vuelta
sin del todo saber el porqué…
con sus laureles aferrados al pecho.
Hay que andar con la frente en alto
y saber caer como cóndor sobre la presa.
Caer y caer hasta abajo, muy hondo,
donde los navíos se hunden,
donde los ángeles se volvieron rescoldos de la tierra.
Hay que caer, no queda otra,
pero hay que hacerlo con gracia y estilo
para que así puedan decir las buenas y malas lenguas
que caímos como todos.
¡Sí!
la curva en la línea recta,.............................................................................[curvatura]
la mueca de alegría sobre la faz de la tristeza,
la insubordinación del destino,
la única y vital diferencia.