Orfelunio
Poeta veterano en el portal

Estipendio y Corolario
Juntemos las manos,
¿no ves cómo vibran
dos corazones ensortijados?
Juntemos los pies,
¿no ves zancadilla
cruzando las piernas
si hay más de tres?
Tu espacio y el mío
será el cabal,
respecto al ombligo,
que tiene el amigo
de ser individual.
Si yo estoy contigo,
y tú estás total,
no habrá ese coligo,
por ser tu remilgo
camino dictatorial.
No juguéis con la vida,
que la vida es muy seria,
y algunos creen, por su alegría,
que la vida es la juerga.
No juguéis con la muerte,
que la muerte es la risa,
y creen algunos que el dolor
Si la muerte se plisa
se nos muestra el humor.
Me pidió un cigarrillo,
me dio gracias y adiós,
yo le dije de nada,
y a cenar se invitó.
Lo llevé hasta mi casa,
le ofrecí habitación;
para el perro, comida y agua,
y se sintió emperador.
Ahora, nos iremos a la puta vida,
y creyéndose ir a trabajar,
se encontró en medio de la huerta
Comenzaron a hurtar.
Después del robatorio,
decidieron irse a las putas de verdad;
y ya llenos de fornicio en el bodorrio,
se le dijo al protegido de orfandad,
que mañana rezarían un rosario
si dispuesto estaba a confesar.
Allí en la iglesia,
escuchando el buen sermón,
encontraron a las putas,
al amo de la huerta,
a la guardia y al señor.
Rió y rió el que se peta,
abriendo esa boca
con dos dientes que mostró,
-y dijo: ¿aquí están todos los presentes ?,
tan locos como yo
Os doy las gracias por quererme penitente,
pero yo prefiero a mi calle pestilente,
mis canutos, a mi perro mi calaña y mi cartón.