Juan Ignacio Clavero
Poeta recién llegado
Estoy ausente.
Hoy quiero llorar y nada me brota
pues mi alma ya sabe, me encuentro vacío,
los años aun pasan pero la derrota
se encuentra presente si no estás conmigo.
Una triste burla me hacen las sonrisas
si todos me encuentran pero estoy ausente,
si yo no te tengo, si tú me precisas,
lo que nunca hice en mi corazón inerte.
Mis ojos se pierden en mi mente absorta,
no saben qué hacer si no estoy conmigo,
mis labios recitan frases que aunque cortas
me recuerdan siempre que aún estoy herido.
Que caricias bellas que tendré nunca
y que voz tan dulce no está en mis oídos,
languidecen lágrimas en un mar de culpa
porque los recuerdos sollozan conmigo.
No encuentro razones para no ser fuerte
tampoco razones para seguir vivo,
si sigo de pie y siento que no existo
o tal vez no existo y siento que respiro.
Ya no resplandezco como lo hice un día,
ya no estoy tan triste como tal vez quiero,
yo ya no disfruto de tu compañía
porque ahora el dolor es mi compañero.
Hoy quiero llorar y nada me brota
pues mi alma ya sabe, me encuentro vacío,
los años aun pasan pero la derrota
se encuentra presente si no estás conmigo.
Una triste burla me hacen las sonrisas
si todos me encuentran pero estoy ausente,
si yo no te tengo, si tú me precisas,
lo que nunca hice en mi corazón inerte.
Mis ojos se pierden en mi mente absorta,
no saben qué hacer si no estoy conmigo,
mis labios recitan frases que aunque cortas
me recuerdan siempre que aún estoy herido.
Que caricias bellas que tendré nunca
y que voz tan dulce no está en mis oídos,
languidecen lágrimas en un mar de culpa
porque los recuerdos sollozan conmigo.
No encuentro razones para no ser fuerte
tampoco razones para seguir vivo,
si sigo de pie y siento que no existo
o tal vez no existo y siento que respiro.
Ya no resplandezco como lo hice un día,
ya no estoy tan triste como tal vez quiero,
yo ya no disfruto de tu compañía
porque ahora el dolor es mi compañero.