Estoy en el vació, oscuro y sombrío rodeado por muros invisibles, como en una cárcel con barrotes de dolor y de esperanza, prisionero de mis sentimientos y pensamientos que vagan sin cesar en una fría noche de penumbra, segundo tras segundo, mi alma impactada por tu belleza se regocija por unirse a la tuya quedando desorientada por no encontrar el camino, mi adrenalina se desborda al rozar los poros de tu cuerpo, de pronto mis ojos caen en tu mirada dulce y calida entrando al infinito deseando nunca salir de ahí ocasionando un terremoto de ideas, impregnado de tu sex appeal mis labios se rinden y juegan por ser esclavos de los tuyos para entrar al paraíso y sentirte entrar a mi cuerpo conociendo asi la inmortalidad del amor, mi cerebro se suicida tratando de olvidar tu rostro como si una fuerza sobrenatural me estuviera condenando a estar en el vació eternamente sin ti