Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
ESTOY ENAMORADO
Mujer mía, abre la mano de tu espíritu
y la música escapada de mi amor,
serán violines de viento y vértigo electrizado
de sangre y corazón, enigmas de mi alma.
Yo te amo parado en la punta del viento
esperando que rompa el andamio de los huesos
y pensando en la sorpresa, es cuando te pido,
dame la llave de todos nuestros sueños.
Adoro el desafío de quererte,
este amor es tuyo, ese quiero darte
y sólo en el placer busco agradarte,
vivir tus labios, gozar al besarte.
Amor mío, solo espero abismarme,
acariciar tu piel querida
recibir tu ternura y no soltarme.
Los instantes de pasión sobrepasan
sombras en áreas iluminadas
viviendo la locura enamorada.
Sólo deseo en tí transfigurarme,
morir en mí, viviendo nuestra vida,
perderme en tí, mi amor y no encontrarme.
Y en mi delirio al verte
la eternidad se vuelve sendero
de tu piel en flor,
mi poesía de amor por tí, es
sagrada, erótica y sublime.
Vivo enamorado de tu ternura
y la dulzura traspasa nuestros cuerpos,
en cosas impensadas,
viviendo azules con cada alborada.
Eres mi alegría vestida de lujo
en la gloria de tus ojos,
no eres más que emoción
y profundidad en cada cosa.
Estoy enamorado profundamente
y el saberte mía,
es tener la vida
de ojos abiertos.
Hector Alberto Villarruel.
Derechos de Autor.
Argentina/25/03/2011
Mujer mía, abre la mano de tu espíritu
y la música escapada de mi amor,
serán violines de viento y vértigo electrizado
de sangre y corazón, enigmas de mi alma.
Yo te amo parado en la punta del viento
esperando que rompa el andamio de los huesos
y pensando en la sorpresa, es cuando te pido,
dame la llave de todos nuestros sueños.
Adoro el desafío de quererte,
este amor es tuyo, ese quiero darte
y sólo en el placer busco agradarte,
vivir tus labios, gozar al besarte.
Amor mío, solo espero abismarme,
acariciar tu piel querida
recibir tu ternura y no soltarme.
Los instantes de pasión sobrepasan
sombras en áreas iluminadas
viviendo la locura enamorada.
Sólo deseo en tí transfigurarme,
morir en mí, viviendo nuestra vida,
perderme en tí, mi amor y no encontrarme.
Y en mi delirio al verte
la eternidad se vuelve sendero
de tu piel en flor,
mi poesía de amor por tí, es
sagrada, erótica y sublime.
Vivo enamorado de tu ternura
y la dulzura traspasa nuestros cuerpos,
en cosas impensadas,
viviendo azules con cada alborada.
Eres mi alegría vestida de lujo
en la gloria de tus ojos,
no eres más que emoción
y profundidad en cada cosa.
Estoy enamorado profundamente
y el saberte mía,
es tener la vida
de ojos abiertos.
Hector Alberto Villarruel.
Derechos de Autor.
Argentina/25/03/2011