Quisiera ver por qué me reconozco
en trenes de ola viva que no frena
la sangre que palpita cada escena.
Mi pusilánime presente tosco.
En espiral un pensamiento enrosco.
El único atributo, mi faena.
Colmo playa de rocas sin arena.
Desaprensivo hablar, ambiente fosco.
En mi reloj biológico sin pulso
el segundero arruina lo que aplasta
la inercia de una espera sin impulso.
Es mi garganta seca que desgasta
el jarabe de vida casi insulso.
Quisiera de una vez decir ya basta.