Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estrella sin estrella
(sonetillo tetrasílabo)
Era Estrella
burguesía
y armonía,
la más bella.
La botella
que bebía
día a día
le hizo mella.
Deshonor
mucho vicio
barro y lodo.
Amargor
y un suplicio.
Perdió todo.
-ooOoo-
Estrella sin estrella
(sonetillo octosílabo)
Ella se llamaba Estrella,
hija mayor del marqués,
era una guapa doncella
de la cabeza a los pies.
Al principio era muy bella
disfrutando con Andrés
hasta coger la botella
y se acabó el interés.
Un día sí y otro también
en manos de cualquier hombre
hasta perder la hidalguía.
No se sabe ni con quién.
Mal honor hizo a su nombre
¡qué mala estrella la guía!
-0OOo-
Estrella sin estrella
(soneto con estrambote)
Mucho tiempo ha pasado sin Estrella
la mayor de las hijas del marqués
feliz e ilusionada con Andrés
que al azar de Afrodita fue tan bella.
Estilosa y con porte de doncella
tocada con sombrero cordobés,
las noches de jarana son su envés
entre eflujos del vino y su botella.
Rondando por mesones y por bares
fue su gran perdición la mala gente
disfrutando al albur de su hidalguía.
Hombres hubo por nones y por pares
que la hicieron vagar contra corriente
entre engaños de amor y la anarquía.
Sin honor se decía…
pues ni su propia estrella le ayudaba,
y en las coplas, el pueblo lo cantaba.
(sonetillo tetrasílabo)
Era Estrella
burguesía
y armonía,
la más bella.
La botella
que bebía
día a día
le hizo mella.
Deshonor
mucho vicio
barro y lodo.
Amargor
y un suplicio.
Perdió todo.
-ooOoo-
Estrella sin estrella
(sonetillo octosílabo)
Ella se llamaba Estrella,
hija mayor del marqués,
era una guapa doncella
de la cabeza a los pies.
Al principio era muy bella
disfrutando con Andrés
hasta coger la botella
y se acabó el interés.
Un día sí y otro también
en manos de cualquier hombre
hasta perder la hidalguía.
No se sabe ni con quién.
Mal honor hizo a su nombre
¡qué mala estrella la guía!
-0OOo-
Estrella sin estrella
(soneto con estrambote)
Mucho tiempo ha pasado sin Estrella
la mayor de las hijas del marqués
feliz e ilusionada con Andrés
que al azar de Afrodita fue tan bella.
Estilosa y con porte de doncella
tocada con sombrero cordobés,
las noches de jarana son su envés
entre eflujos del vino y su botella.
Rondando por mesones y por bares
fue su gran perdición la mala gente
disfrutando al albur de su hidalguía.
Hombres hubo por nones y por pares
que la hicieron vagar contra corriente
entre engaños de amor y la anarquía.
Sin honor se decía…
pues ni su propia estrella le ayudaba,
y en las coplas, el pueblo lo cantaba.
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