Ezegaleon
Poeta recién llegado
Comenzando a escribir sin ningún destino
llenando espacios en la hoja que quedan vacios
me veo de frente con un vida en blanco
y hoy le pido al tiempo que sea mi amigo.
La gente camina tan ciega a mi lado.
Se cruzan miradas mas no hay compromiso.
Con suerte, tal vez, seas un recuerdo nublado,
es difícil, seguro, conocer al desconocido.
Las historias pasan dentro de cada mente,
infinitos mundos nuevos andando esparcidos.
Cuántos relatos seremos capaces de conocer?
A cuántas personas, realmente, he conocido?
Es tan difícil crear el intercambio.
Ya nadie sonríe, todos tienen miedo.
Guardamos los deseos, la frontalidad intimida
y esquivamos la mirada para no ceder el asiento.
Cuál es la diferencia con una estrella lejana?
Comparado con una persona que se encuentra al lado mío?
Si al cielo nunca lo conoceré por la distancia
y al de al lado tampoco por estar más lejos que el infinito.
Juzgamos las cosas basados en lo que nos inventamos
pero todos sabemos que la esencia está por dentro
si quieres percibir debes tomarte más de un minuto
y es en ese instante que somos enemigos del tiempo.
Te debes sentir tan seguro en la esfera de tu rutina
pero a la larga lo conocido es aquello que nos pesa.
Cobarde de lo nuevo te reúsas al cambio. Dale un
espacio a lo espontáneo y déjate llevar por la sorpresa.
No usas el corazón por temor a que se rompa,
guardado en un cajón se va poniendo más viejo.
Mejor póntelo ahora puede que más tarde no te entre,
es preferible perder ahora a oír el relato de lejos.
Anímate a caminar por debajo de la lluvia,
mira si mañana nos convertimos en desierto.
Practica con la sonrisa para empezar el intercambio.
Somos estrellas cercanas pero nos encontramos tan lejos
Comienzo a caminar sin ningún destino
llenando de huellas los senderos vacíos.
Me veo de frente con una historia que no conozco
y le pido su tiempo para que sea mi amigo
llenando espacios en la hoja que quedan vacios
me veo de frente con un vida en blanco
y hoy le pido al tiempo que sea mi amigo.
La gente camina tan ciega a mi lado.
Se cruzan miradas mas no hay compromiso.
Con suerte, tal vez, seas un recuerdo nublado,
es difícil, seguro, conocer al desconocido.
Las historias pasan dentro de cada mente,
infinitos mundos nuevos andando esparcidos.
Cuántos relatos seremos capaces de conocer?
A cuántas personas, realmente, he conocido?
Es tan difícil crear el intercambio.
Ya nadie sonríe, todos tienen miedo.
Guardamos los deseos, la frontalidad intimida
y esquivamos la mirada para no ceder el asiento.
Cuál es la diferencia con una estrella lejana?
Comparado con una persona que se encuentra al lado mío?
Si al cielo nunca lo conoceré por la distancia
y al de al lado tampoco por estar más lejos que el infinito.
Juzgamos las cosas basados en lo que nos inventamos
pero todos sabemos que la esencia está por dentro
si quieres percibir debes tomarte más de un minuto
y es en ese instante que somos enemigos del tiempo.
Te debes sentir tan seguro en la esfera de tu rutina
pero a la larga lo conocido es aquello que nos pesa.
Cobarde de lo nuevo te reúsas al cambio. Dale un
espacio a lo espontáneo y déjate llevar por la sorpresa.
No usas el corazón por temor a que se rompa,
guardado en un cajón se va poniendo más viejo.
Mejor póntelo ahora puede que más tarde no te entre,
es preferible perder ahora a oír el relato de lejos.
Anímate a caminar por debajo de la lluvia,
mira si mañana nos convertimos en desierto.
Practica con la sonrisa para empezar el intercambio.
Somos estrellas cercanas pero nos encontramos tan lejos
Comienzo a caminar sin ningún destino
llenando de huellas los senderos vacíos.
Me veo de frente con una historia que no conozco
y le pido su tiempo para que sea mi amigo