Esta mujer se detenía en el umbral
Atada con la soguita amarilla a la cintura
Y prendía claveles junto al rio y una barca
La mecía displicente, la aturdía con el sordo
Rumor de peces, como hojas secas.
¿Sonreía? Curvaba sus labios en aprobación
Obscena. Chasqueaba los dedos de su lengua
Y las papilas de sus manos hurgaban el aire
De una burbuja de petróleo, tan negra y,
por ello, visible solo a sus ojos.
Sus senos, desbocados, amenazaban saltar
Sobre el cuerpo de los transeúntes
Como una maza vindicativa, por una extraña
Pero simple creencia arraigada en su pubis.
Por lo demás, un pajarito atado a una rama
Una alcancía con forma de cerdito rozado
Tintineando la suavidad de los números.
Relojería suiza, muñequita rusa,
Con un pico digno de las aves rapaces
Y con el alma, por fuerzas ajenas, carroñera.
......................Etcétera, etcétera, etcétera.
Atada con la soguita amarilla a la cintura
Y prendía claveles junto al rio y una barca
La mecía displicente, la aturdía con el sordo
Rumor de peces, como hojas secas.
¿Sonreía? Curvaba sus labios en aprobación
Obscena. Chasqueaba los dedos de su lengua
Y las papilas de sus manos hurgaban el aire
De una burbuja de petróleo, tan negra y,
por ello, visible solo a sus ojos.
Sus senos, desbocados, amenazaban saltar
Sobre el cuerpo de los transeúntes
Como una maza vindicativa, por una extraña
Pero simple creencia arraigada en su pubis.
Por lo demás, un pajarito atado a una rama
Una alcancía con forma de cerdito rozado
Tintineando la suavidad de los números.
Relojería suiza, muñequita rusa,
Con un pico digno de las aves rapaces
Y con el alma, por fuerzas ajenas, carroñera.
......................Etcétera, etcétera, etcétera.