Angelical TacituRna
Poeta recién llegado
Me sumerjo entre sus aguas sutiles y de ensueño, hasta llegar a esa hermosa flor, que alimenta mis más íntimos deseos. Su espléndido jardín me insta a cortejarla y conducirla a la alcoba de este, su humilde jardinero.
Deseo embellezca y adorne mí aposento, con esas bellas formas y ese aroma celestial que impregna hasta mis más recónditos pensamientos. Me ofrezco a ser el dueño de tan exquisito vergel. Deje avivarme de su miel, sentir sus pétalos y verla florecer.
¡Ay mí bella flor!, ya no quiero ser sutil, tan solo deseo envolverme en el grácil de su piel y en sus deleitables besos. Solo usted, puede sosegar este ímpetu que me adolece al no adentrarme en lo profundo de su ser, concédame acariciar sus pétalos, andar por esas veredas de armonía y embelesarme ante sus encantos. Cultivemos nuestro jardín, rociándolo con vehemencia y amándonos con osadía.
Deseo embellezca y adorne mí aposento, con esas bellas formas y ese aroma celestial que impregna hasta mis más recónditos pensamientos. Me ofrezco a ser el dueño de tan exquisito vergel. Deje avivarme de su miel, sentir sus pétalos y verla florecer.
¡Ay mí bella flor!, ya no quiero ser sutil, tan solo deseo envolverme en el grácil de su piel y en sus deleitables besos. Solo usted, puede sosegar este ímpetu que me adolece al no adentrarme en lo profundo de su ser, concédame acariciar sus pétalos, andar por esas veredas de armonía y embelesarme ante sus encantos. Cultivemos nuestro jardín, rociándolo con vehemencia y amándonos con osadía.
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