Mharos
Poeta recién llegado
Soy una eterna soñadora de la vida,
soñadora del mar, las estrellas,
el camino y los pastos verdes
que cubren con brillo las montañas.
Como hermosas postales de sueños
cada uno de mis viajes tienen una de ellas,
que hermosas vienen a mis recuerdos.
Los ensueños de los habitantes de mi mente
vienen a mi en soledad y con luz resplandeciente
enceguecen mis grandes ojos marrón tierra.
En las praderas me vierto y me pierdo
a través de esos sueños que al pisar
tierra firme me doy cuenta que no es imaginario todo,
solo es la realidad que vivo como un sueño infinito
de ilusiones que a veces se hacen amargas
dejando un sabor a bilis negra.
Cuando vuelvo a mirar la pantalla de mi vida
observo con gran silencio y simplemente
dejo pasar lo irritante, angustioso y feo
Y me quedo con lo tranquilo, con lo bello.
Para mi vida sigo soñando,
convirtiendo mis pasos en perseguidores de ellos,
de esos sueños y sigo siendo la soñadora eterna
de infinidades de mares azules y profundos.
soñadora del mar, las estrellas,
el camino y los pastos verdes
que cubren con brillo las montañas.
Como hermosas postales de sueños
cada uno de mis viajes tienen una de ellas,
que hermosas vienen a mis recuerdos.
Los ensueños de los habitantes de mi mente
vienen a mi en soledad y con luz resplandeciente
enceguecen mis grandes ojos marrón tierra.
En las praderas me vierto y me pierdo
a través de esos sueños que al pisar
tierra firme me doy cuenta que no es imaginario todo,
solo es la realidad que vivo como un sueño infinito
de ilusiones que a veces se hacen amargas
dejando un sabor a bilis negra.
Cuando vuelvo a mirar la pantalla de mi vida
observo con gran silencio y simplemente
dejo pasar lo irritante, angustioso y feo
Y me quedo con lo tranquilo, con lo bello.
Para mi vida sigo soñando,
convirtiendo mis pasos en perseguidores de ellos,
de esos sueños y sigo siendo la soñadora eterna
de infinidades de mares azules y profundos.