wilson yupanqui
Poeta asiduo al portal
Eterna.
Nos besamos con ternura
aquel instante fugaz y vespertino,
la última mirada, las copiosas lágrimas
cesaron de pronto con el último suspiro.
Y partiste al paraiso prometido
dejándome tristezas en el alma,
nostalgias regadas por la casa
días vacíos, una angustia que mata.
¡No sé lidiar con ésta soledad! Me haces falta.
Me hace falta tu sonrisa cotidiana
aquellas cosas de las que están hechas las mañanas,
el brillo de tus ojos, la dulzura de tus palabras
tu encanto de mujer enamorada.
Y mientras vuelvas por las noches silenciosas
y me acompañe tu recuerdo a cada paso,
esperaré con ansias sin besar otros labios
sin acariciar otro cuerpo, sin sentir otros latidos
el momento en que Dios , me lleve a estar contigo.
aquel instante fugaz y vespertino,
la última mirada, las copiosas lágrimas
cesaron de pronto con el último suspiro.
Y partiste al paraiso prometido
dejándome tristezas en el alma,
nostalgias regadas por la casa
días vacíos, una angustia que mata.
¡No sé lidiar con ésta soledad! Me haces falta.
Me hace falta tu sonrisa cotidiana
aquellas cosas de las que están hechas las mañanas,
el brillo de tus ojos, la dulzura de tus palabras
tu encanto de mujer enamorada.
Y mientras vuelvas por las noches silenciosas
y me acompañe tu recuerdo a cada paso,
esperaré con ansias sin besar otros labios
sin acariciar otro cuerpo, sin sentir otros latidos
el momento en que Dios , me lleve a estar contigo.
Última edición: