Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Traté la eternidad como si fuera
un tiempo que se entrega generoso,
que parte de un milagro poderoso
parándome el reloj a su manera.
Efímera la muerte y la frontera
malviven en su mundo tenebroso,
no saben que lo eterno es peligroso,
que puede asesinarlos cuando quiera.
La dicha de sentirla viene dada
por todo lo que amado me infinita
el alma hasta dejarla enamorada.
Traté la eternidad -nunca me evita-
volviéndome la senda apaciguada
que es todo lo que el alma necesita.
un tiempo que se entrega generoso,
que parte de un milagro poderoso
parándome el reloj a su manera.
Efímera la muerte y la frontera
malviven en su mundo tenebroso,
no saben que lo eterno es peligroso,
que puede asesinarlos cuando quiera.
La dicha de sentirla viene dada
por todo lo que amado me infinita
el alma hasta dejarla enamorada.
Traté la eternidad -nunca me evita-
volviéndome la senda apaciguada
que es todo lo que el alma necesita.