Eósforo
Poeta asiduo al portal
Eucalipto Arcoíris
Vas mudando la corteza
que madura en tu interior;
de acuarela es tu exterior:
arcoíris que se expresa
mostrándonos tu nobleza
como cuadros surrealistas
que nos dan aquellas pistas
de este mundo de los sueños;
porque somos tan pequeños
dibujando como artistas.
Es tu verde tan sereno;
la paz que busca mi calma,
tienes el poder del alma
que amamanta el mismo seno;
del color me siento lleno
cuando todo lo transformas
dándole al verso las hormas
si del sol te dignificas,
y así mismo cuando aplicas
la paleta de tus normas.
De este azul del horizonte
te cubres de las tristezas,
hoy deshaciendo asperezas
mientras oyes al sinsonte,
en la cumbre, el pie de monte,
bailando alegre tonadas;
lejana de marejadas,
con libertad, armonía,
que demuestra la alegría
de aquellas noches pasadas.
De ese purpuro color
que cuelgas sobre tus manos,
ensalzas a tus hermanos
aliviando su dolor;
tu paleta es de creador
y luces tan original
que nada te queda mal
cuando juegas con pinceles;
a ti lleguen mis laureles
y también un pedestal.
Es el ocre y el naranja
la más fina partitura;
a la que vas con premura,
entre tu más bella franja.
Los animales de granja
no entienden como bajaste
pues de lluvia y sol forjaste
a los colores primarios,
regalando tus poemarios
cuando a la vida llegaste...
Vas mudando la corteza
que madura en tu interior;
de acuarela es tu exterior:
arcoíris que se expresa
mostrándonos tu nobleza
como cuadros surrealistas
que nos dan aquellas pistas
de este mundo de los sueños;
porque somos tan pequeños
dibujando como artistas.
Es tu verde tan sereno;
la paz que busca mi calma,
tienes el poder del alma
que amamanta el mismo seno;
del color me siento lleno
cuando todo lo transformas
dándole al verso las hormas
si del sol te dignificas,
y así mismo cuando aplicas
la paleta de tus normas.
De este azul del horizonte
te cubres de las tristezas,
hoy deshaciendo asperezas
mientras oyes al sinsonte,
en la cumbre, el pie de monte,
bailando alegre tonadas;
lejana de marejadas,
con libertad, armonía,
que demuestra la alegría
de aquellas noches pasadas.
De ese purpuro color
que cuelgas sobre tus manos,
ensalzas a tus hermanos
aliviando su dolor;
tu paleta es de creador
y luces tan original
que nada te queda mal
cuando juegas con pinceles;
a ti lleguen mis laureles
y también un pedestal.
Es el ocre y el naranja
la más fina partitura;
a la que vas con premura,
entre tu más bella franja.
Los animales de granja
no entienden como bajaste
pues de lluvia y sol forjaste
a los colores primarios,
regalando tus poemarios
cuando a la vida llegaste...
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