frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaste en el momento preciso,
ni antes ni después,
cual mecenas al que ya se le esperaba
en la tierra prometida.
Naciste en este país y en esta ciudad
en la época exacta,
en las circunstancias más propicias
para forjar tu espíritu,
para desarrollar tu inteligencia única,
para movilizar las mentes
y las fuerzas necesarias.
Así empalmaste voluntades,
venciste alejandrinos nudos gordianos,
y salvaste la cultura y la historia,
preservaste el patrimonio de la nación
y con tu personal ejemplo e impronta,
despertaste las almas.
Hoy somos testigos de tu partida.
Sabemos que debes completar el ciclo humano
de una inmensa obra que es universal;
y si es universal no termina con la vida.
Desde allí, desde la posteridad,
una obra no menos inmensa vas a continuar,
porque trasciende los tiempos que serán.
Hoy ya no estás y nos sentimos más viejos.
Envidia sentirán los que hoy no han nacido,
los que nunca podrán disfrutar
de tu presencia contemporánea;
Hombre de leyenda en la Leyenda,
“paloma artillada” según tus propias palabras.
Quizás te fuiste en el momento más triste.
Nos acostumbramos a escuchar tu palabra viva y cálida,
siempre llena de futuro y de esperanza;
a verte disfrutando del cariño de los niños,
y consciente de que tu gloria es la gloria de la nación,
cuando tu santidad indiscutible es la santidad de la Patria.
Frank Calle (3/ agosto/ 2020)
ni antes ni después,
cual mecenas al que ya se le esperaba
en la tierra prometida.
Naciste en este país y en esta ciudad
en la época exacta,
en las circunstancias más propicias
para forjar tu espíritu,
para desarrollar tu inteligencia única,
para movilizar las mentes
y las fuerzas necesarias.
Así empalmaste voluntades,
venciste alejandrinos nudos gordianos,
y salvaste la cultura y la historia,
preservaste el patrimonio de la nación
y con tu personal ejemplo e impronta,
despertaste las almas.
Hoy somos testigos de tu partida.
Sabemos que debes completar el ciclo humano
de una inmensa obra que es universal;
y si es universal no termina con la vida.
Desde allí, desde la posteridad,
una obra no menos inmensa vas a continuar,
porque trasciende los tiempos que serán.
Hoy ya no estás y nos sentimos más viejos.
Envidia sentirán los que hoy no han nacido,
los que nunca podrán disfrutar
de tu presencia contemporánea;
Hombre de leyenda en la Leyenda,
“paloma artillada” según tus propias palabras.
Quizás te fuiste en el momento más triste.
Nos acostumbramos a escuchar tu palabra viva y cálida,
siempre llena de futuro y de esperanza;
a verte disfrutando del cariño de los niños,
y consciente de que tu gloria es la gloria de la nación,
cuando tu santidad indiscutible es la santidad de la Patria.
Frank Calle (3/ agosto/ 2020)
Última edición: