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Evanescencia

Kin mejia ospina

Poeta adicto al portal
Como una flor abandonada y mustia,
con paso lento de mujer cansada,
y un deje de tristeza en la mirada,
tu cara reflejaba horrible angustia.

A mi lado llegaste sin presencia,
y tus labios temblaban sin sonido,
solo un recuerdo del amor sentido,
antes de asesinarlo con tu ausencia.

Tus cerúleas pupilas me miraron,
y al mirarme también se humedecieron,
los sueños del ayer pronto volvieron,
y en el alma de nuevo se anidaron.

Y temblaste al contacto de mi mano,
último gesto que de ti recojo,
y entre un río de lágrimas y enojo
viví el recuerdo de tu amor lejano.

Tu cabellera de ébano era un manto,
que te cubría de la noche fría,
y en tus labios el beso se moría,
estrangulado por tu propio llanto.

Con tu sonrisa de muchacha triste,
tu lento paso y tu mirar ausente,
caminaste perdida entre la gente,
tal vez buscando el sueño que perdiste.

kin mejia ospina.
 
Como una flor abandonada y mustia,
con paso lento de mujer cansada,
y un deje de tristeza en la mirada,
tu cara reflejaba horrible angustia.

A mi lado llegaste sin presencia,
y tus labios temblaban sin sonido,
solo un recuerdo del amor sentido,
antes de asesinarlo con tu ausencia.

Tus cerúleas pupilas me miraron,
y al mirarme también se humedecieron,
los sueños del ayer pronto volvieron,
y en el alma de nuevo se anidaron.

Y temblaste al contacto de mi mano,
último gesto que de ti recojo,
y entre un río de lágrimas y enojo
viví el recuerdo de tu amor lejano.

Tu cabellera de ébano era un manto,
que te cubría de la noche fría,
y en tus labios el beso se moría,
estrangulado por tu propio llanto.

Con tu sonrisa de muchacha triste,
tu lento paso y tu mirar ausente,
caminaste perdida entre la gente,
tal vez buscando el sueño que perdiste.

kin mejia ospina.
Muy hermoso y triste tu poema. Un gusto leerlo.
 
Como una flor abandonada y mustia,
con paso lento de mujer cansada,
y un deje de tristeza en la mirada,
tu cara reflejaba horrible angustia.

A mi lado llegaste sin presencia,
y tus labios temblaban sin sonido,
solo un recuerdo del amor sentido,
antes de asesinarlo con tu ausencia.

Tus cerúleas pupilas me miraron,
y al mirarme también se humedecieron,
los sueños del ayer pronto volvieron,
y en el alma de nuevo se anidaron.

Y temblaste al contacto de mi mano,
último gesto que de ti recojo,
y entre un río de lágrimas y enojo
viví el recuerdo de tu amor lejano.

Tu cabellera de ébano era un manto,
que te cubría de la noche fría,
y en tus labios el beso se moría,
estrangulado por tu propio llanto.

Con tu sonrisa de muchacha triste,
tu lento paso y tu mirar ausente,
caminaste perdida entre la gente,
tal vez buscando el sueño que perdiste.

kin mejia ospina.

Precioso Kin, verdaderamente hermoso, gracias por compartirnos tu arte, muy de mi gusto, la verdad.
Un abrazo
Isabel
 
Como una flor abandonada y mustia,
con paso lento de mujer cansada,
y un deje de tristeza en la mirada,
tu cara reflejaba horrible angustia.

A mi lado llegaste sin presencia,
y tus labios temblaban sin sonido,
solo un recuerdo del amor sentido,
antes de asesinarlo con tu ausencia.

Tus cerúleas pupilas me miraron,
y al mirarme también se humedecieron,
los sueños del ayer pronto volvieron,
y en el alma de nuevo se anidaron.

Y temblaste al contacto de mi mano,
último gesto que de ti recojo,
y entre un río de lágrimas y enojo
viví el recuerdo de tu amor lejano.

Tu cabellera de ébano era un manto,
que te cubría de la noche fría,
y en tus labios el beso se moría,
estrangulado por tu propio llanto.

Con tu sonrisa de muchacha triste,
tu lento paso y tu mirar ausente,
caminaste perdida entre la gente,
tal vez buscando el sueño que perdiste.

kin mejia ospina.
Genial, Kin. Un placer pasar por tus letras.
Abrazo.
 

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