acontista1967
Poeta recién llegado
Evasión
Mi hermano huyó de casa.
Lo sé porque sentí sus ojos flotando sin sosiego
Entre las turbias aguas del insomnio
Antes que me arrancara entre lo oscuro mi colcha de retazos.
Aún no asomaba el sol arriba la montaña
Que ennegrecía el rezago de la noche anterior
Cuando pisó la calle;
La larga y estrecha calle que da a casa,
La que viene del mundo,
La que conduce al mundo,
La que lo vio pasar sin un respingo;
La misma por la que cada día
Sísifos circunspectos
Huyen también de casa, casi furtivamente,
Pero con un incierto destino prefijado
Y una fijada hora de regreso.
Las fachadas astrosas y bajas de todo el vecindario,
Tienen está mañana, justo las mismas manchas de la tarde anterior.
Gorriones y afrecheros se acicalan en los ojos de agua
De la lluvia reciente, como ayer.
Mi hermano no está en casa y no llegó a la escuela,
Novedad baladí para el día de hoy,
Que en nada altera el orden mohíno de las cosas.
A esta hora tal vez,
– Sólo yo lo barrunto desde mi bajo vientre–
Ya se estará engullendo los primeros bocados
Del acervo manjar del desamparo.
Mi hermano huyó de casa.
Lo sé porque sentí sus ojos flotando sin sosiego
Entre las turbias aguas del insomnio
Antes que me arrancara entre lo oscuro mi colcha de retazos.
Aún no asomaba el sol arriba la montaña
Que ennegrecía el rezago de la noche anterior
Cuando pisó la calle;
La larga y estrecha calle que da a casa,
La que viene del mundo,
La que conduce al mundo,
La que lo vio pasar sin un respingo;
La misma por la que cada día
Sísifos circunspectos
Huyen también de casa, casi furtivamente,
Pero con un incierto destino prefijado
Y una fijada hora de regreso.
Las fachadas astrosas y bajas de todo el vecindario,
Tienen está mañana, justo las mismas manchas de la tarde anterior.
Gorriones y afrecheros se acicalan en los ojos de agua
De la lluvia reciente, como ayer.
Mi hermano no está en casa y no llegó a la escuela,
Novedad baladí para el día de hoy,
Que en nada altera el orden mohíno de las cosas.
A esta hora tal vez,
– Sólo yo lo barrunto desde mi bajo vientre–
Ya se estará engullendo los primeros bocados
Del acervo manjar del desamparo.