francomacorisano
Poeta asiduo al portal
Everest
Quiero conquistar tus labios como al Everest;
no deseo dádivas de caricias, soy un guerrero,
debo esforzarme en esta odisea de sentimientos.
Ascender sin descanso los montes innombrables;
ganar cada risco de tu cuerpo,
correr tus valles
y descansar en tu aliento,
jadeando mis necesidades de amor.
Buscar los senderos inhóspitos,
las huellas y besos que la nieve borró;
las laderas escarpadas de tu boca,
los picos de fuego que acarician el cielo,
las nubes sembradas de ilusiones,
sólo para beber tu amor.
No deseo aplausos ni lisonjas desmemoriadas;
no busco medallas ni trofeos de cartón;
tampoco quiero primeras páginas en tu alma
ni portadas de revistas trasnochadas;
sólo quiero conquistar tus labios como al Everest,
como el zumbador las rosas,
como las sombras el sol.
Quiero conquistar tus labios como al Everest;
no deseo dádivas de caricias, soy un guerrero,
debo esforzarme en esta odisea de sentimientos.
Ascender sin descanso los montes innombrables;
ganar cada risco de tu cuerpo,
correr tus valles
y descansar en tu aliento,
jadeando mis necesidades de amor.
Buscar los senderos inhóspitos,
las huellas y besos que la nieve borró;
las laderas escarpadas de tu boca,
los picos de fuego que acarician el cielo,
las nubes sembradas de ilusiones,
sólo para beber tu amor.
No deseo aplausos ni lisonjas desmemoriadas;
no busco medallas ni trofeos de cartón;
tampoco quiero primeras páginas en tu alma
ni portadas de revistas trasnochadas;
sólo quiero conquistar tus labios como al Everest,
como el zumbador las rosas,
como las sombras el sol.