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Estoy de nuevo exhumando mi alma,
subterránea entre la inmensa locura,
entre la mentira, y a veces la alegría…
Me lacera la ceda de tu piel,
tan prohibida como este pensamiento,
que te toma como rehén,
que te dispersa entre cada rincón de mi existencia,
entre el límite de la belleza,
y en la circunferencia del dolor…
Saco hoy a flote este sufrir,
ya no lo dejo anclado al presente,
lo plasmo en las paredes del universo,
entre los astros celestes,
entre lo oscuro de la ignorancia,
y el brillo de la sabiduría.
Duele el querer así,
ser un mar abierto,
dejar que el viento lastime hasta el pensamiento,
surtir la boca con palabras soeces y adornadas,
ser una víctima más de esta vida que sigue y sigue…
Saco y exhumo este dolor,
este placer que se desprende de adentro,
de la constelación más lejana de mis entrañas,
del único sitio dónde siento ser yo mismo…
Estoy de nuevo queriéndote,
y aunque me duele,
dejarte sería una herida abierta,
que me cala muy profundo,
que me hace ser aún más tuyo que antes,
más tierno que un primer beso,
tan inmenso que este amor te extraña…
Estoy de nuevo exhumando mi alma,
subterránea entre la inmensa locura,
entre la mentira, y a veces la alegría…
Me lacera la ceda de tu piel,
tan prohibida como este pensamiento,
que te toma como rehén,
que te dispersa entre cada rincón de mi existencia,
entre el límite de la belleza,
y en la circunferencia del dolor…
Saco hoy a flote este sufrir,
ya no lo dejo anclado al presente,
lo plasmo en las paredes del universo,
entre los astros celestes,
entre lo oscuro de la ignorancia,
y el brillo de la sabiduría.
Duele el querer así,
ser un mar abierto,
dejar que el viento lastime hasta el pensamiento,
surtir la boca con palabras soeces y adornadas,
ser una víctima más de esta vida que sigue y sigue…
Saco y exhumo este dolor,
este placer que se desprende de adentro,
de la constelación más lejana de mis entrañas,
del único sitio dónde siento ser yo mismo…
Estoy de nuevo queriéndote,
y aunque me duele,
dejarte sería una herida abierta,
que me cala muy profundo,
que me hace ser aún más tuyo que antes,
más tierno que un primer beso,
tan inmenso que este amor te extraña…
Estoy de nuevo exhumando mi alma,
subterránea entre la inmensa locura,
entre la mentira, y a veces la alegría…
Me lacera la ceda de tu piel,
tan prohibida como este pensamiento,
que te toma como rehén,
que te dispersa entre cada rincón de mi existencia,
entre el límite de la belleza,
y en la circunferencia del dolor…
Saco hoy a flote este sufrir,
ya no lo dejo anclado al presente,
lo plasmo en las paredes del universo,
entre los astros celestes,
entre lo oscuro de la ignorancia,
y el brillo de la sabiduría.
Duele el querer así,
ser un mar abierto,
dejar que el viento lastime hasta el pensamiento,
surtir la boca con palabras soeces y adornadas,
ser una víctima más de esta vida que sigue y sigue…
Saco y exhumo este dolor,
este placer que se desprende de adentro,
de la constelación más lejana de mis entrañas,
del único sitio dónde siento ser yo mismo…
Estoy de nuevo queriéndote,
y aunque me duele,
dejarte sería una herida abierta,
que me cala muy profundo,
que me hace ser aún más tuyo que antes,
más tierno que un primer beso,
tan inmenso que este amor te extraña…
Amor que extraña en ese latigo que es no consumar las
expectativas,, el poema plantea ese dolor de fuentes
abiertas y sinceras que se afincan en un crepusculo
de melancolia conjugada. felicidades. bellissimo.
saludos amables de luzyabsenta