DARIO ALVAREZ
Poeta asiduo al portal
Existencia
Una noche extraviado en el silencio expansivo de mi doliente esfera, tu ser me iluminó, entonces dije:
Serán tus pupilas, laureles que anuncian
la gloria del día, la paz de la noche;
dos claras estrofas que el alma las lea
en libros de sueños, de anhelos y cantos.
Serán tus mejillas, pañuelos y alfombras,
llanuras de trigo y espejos de sol;
dos nubes calladas que riegan sonrisas,
que adornan paisajes, que roban miradas.
Serán tus manitas, cinceles que tallan
ardientes caricias en rostros de amor;
serán avecillas que buscan abrigos,
serán el abrigo en mi noche garzul.
Tus labios serán de la fuente el madero
que aguarda el jarabe de mis amapolas;
serán abejitas que liban el néctar
de labios sedientos, de rosas marchitas.
Serán tus latidos de nácar y arcilla,
palabras que tocan mi tacto y oído;
serán tus palabras las olas del río
que rompe el torrente de mis desvaríos.
Será tu belleza en la orilla del sueño
la barca que toca su hímnico arribo;
será la fragancia que siembra la aurora,
será tu existencia la existencia mía.
Quito, 02 de Marzo de 1998
AUTOR: DARÍO ALVAREZ
PAÍS: ECUADOR
Una noche extraviado en el silencio expansivo de mi doliente esfera, tu ser me iluminó, entonces dije:
Serán tus pupilas, laureles que anuncian
la gloria del día, la paz de la noche;
dos claras estrofas que el alma las lea
en libros de sueños, de anhelos y cantos.
Serán tus mejillas, pañuelos y alfombras,
llanuras de trigo y espejos de sol;
dos nubes calladas que riegan sonrisas,
que adornan paisajes, que roban miradas.
Serán tus manitas, cinceles que tallan
ardientes caricias en rostros de amor;
serán avecillas que buscan abrigos,
serán el abrigo en mi noche garzul.
Tus labios serán de la fuente el madero
que aguarda el jarabe de mis amapolas;
serán abejitas que liban el néctar
de labios sedientos, de rosas marchitas.
Serán tus latidos de nácar y arcilla,
palabras que tocan mi tacto y oído;
serán tus palabras las olas del río
que rompe el torrente de mis desvaríos.
Será tu belleza en la orilla del sueño
la barca que toca su hímnico arribo;
será la fragancia que siembra la aurora,
será tu existencia la existencia mía.
Quito, 02 de Marzo de 1998
AUTOR: DARÍO ALVAREZ
PAÍS: ECUADOR
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