ser-8
Exp..
Amor de romero terso,
diamante translúcido de luz y gozo,
azul de lago,
el cielo incoloro y triste se ha caido
por un horizonte añil de túnel
que vuelve tu rostro, más hermoso.
Amor de parra y viñedo,
pretérito perfecto de mis modos,
línea de agua que yergue
la prontitud de mis ojos.
Por la efigie de tu cuerpo
cae en éxtasis mi ansia,
ataraxia donde despojo
mi palio de apóstol.
Marea de mis arenas,
mujer mía, dulce polen de mi plectro,
súmeme en la abadia de tus muslos,
revíveme en el membrillo
de tus labios rojos.
Que voy a ti
con el alma noble, tal vez...
con mi sueño loco,
con mi fuego en ti, también,
con mi piel de agosto,
con mi pecho abierto, sí...
con mis ojos apotéoticos.
...Mientras tanto, mujer mía,
en el momento de envolver
tus rosas íntimas con mi cuerpo
y de extraer de tus labios
los frutos sabrosos,
cerraré con candados
las ventanas del pudor
para que nada perturbe
tu gemido de ángel.
diamante translúcido de luz y gozo,
azul de lago,
el cielo incoloro y triste se ha caido
por un horizonte añil de túnel
que vuelve tu rostro, más hermoso.
Amor de parra y viñedo,
pretérito perfecto de mis modos,
línea de agua que yergue
la prontitud de mis ojos.
Por la efigie de tu cuerpo
cae en éxtasis mi ansia,
ataraxia donde despojo
mi palio de apóstol.
Marea de mis arenas,
mujer mía, dulce polen de mi plectro,
súmeme en la abadia de tus muslos,
revíveme en el membrillo
de tus labios rojos.
Que voy a ti
con el alma noble, tal vez...
con mi sueño loco,
con mi fuego en ti, también,
con mi piel de agosto,
con mi pecho abierto, sí...
con mis ojos apotéoticos.
...Mientras tanto, mujer mía,
en el momento de envolver
tus rosas íntimas con mi cuerpo
y de extraer de tus labios
los frutos sabrosos,
cerraré con candados
las ventanas del pudor
para que nada perturbe
tu gemido de ángel.